
La trampa de Los Ángeles
La presidenta Sheinbaum quedó entre las patas de los caballos de una galopada que no era para ella. Quedó en medio de esta trampa de Trump contra California y su gobernador
Héctor Aguilar Camín
Milenio,
La presidenta Sheinbaum quedó entre las patas de los caballos de una galopada que no era para ella.
Fue acusada de incitar a la violencia en las calles de Los Ángeles en estos días, porque alzó la voz en un discurso y dijo que, si Estados Unidos ponía impuestos a las remesas, “nos vamos a movilizar”.
Es un dicho de política estudiantil, que la Presidenta lleva en el alma, pero que es una fruslería discursiva en el nivel presidencial que tiene ahora.
Su frase fue tomada por los guionistas del asalto federal del presidente Trump sobre Los Ángeles y sobre el gobernador de California, Gavin Newsom, virtual candidato demócrata en las presidenciales de 2028.
La secretaria de Seguridad de Trump, Kristi Noem, tomó la frase de la presidenta Sheinbaum y la volvió una arenga política real, una incitación a la violencia lanzada por la presidenta de México hacia sus peligrosos connacionales combativos de aquel lado.
Pobre guión, pero no pobre maniobra.
Con admirable serenidad y conocimiento del terreno, León Krauze nos mostró, en las mismas calles de Los Ángeles, hasta qué punto las escenas de violencia registradas eran excepcionales; hasta qué punto las movilizaciones de la Guardia Nacional y los marines sobre la invasión migrante eran una provocación de política nacional.
Los migrantes son la coartada, y las víctimas, del asalto federal, que busca recuperar para Trump el pulso narrativo de su país, luego de los últimos reveses.
Trump no ha hecho nada de lo que prometió, salvo eso en lo que ayuda México: detener migrantes.
Tiene su economía en la orilla, perdida la mediación de Rusia y Ucrania, de Israel y Gaza, está domado por China, luce mal en sus pleitos con Musk, y devuelto a los escándalos de Epstein.
Sobre todo, tiene muy poco tiempo para tomar vuelo hacia las elecciones del año entrante.
Mal que la presidenta Sheinbaum haya quedado en medio de esta trampa de la política estadunidense, diseñada por Trump contra California y su gobernador.
La Presidenta corrigió su gazapo estudiantil y puso las cosas en su lugar, con un buen documento leído de cinco puntos.
Igual seguirán usando su dicho como quieran.
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¡Ah caray! Sheinbaum señala a la oposición por acusaciones de EU
Mañanera de hoy, vaya forma de cambiar la narrativa,
Y ahora la presidenta Sheinbaum señala a la Oposición por acusaciones de EU
¡Ah caray!
Sheinbaum culpó a la Oposición de incentivar falsamente que ella y su partido Morena impulsaron las movilizaciones en Los Ángeles, California por las redadas antiinmigrantes.
Afirmó que el fin de semana, opositores a su Gobierno difundieron que alentó las protestas en la ciudad de California y acusó que esas acciones son antipatrióticas.
Habla la presidenta de «Personajes de la política mexicana suben a sus redes sociales que esas movilizaciones son incitadas por la Presidenta y por el partido Morena,»….
«Esta forma de comunicar de estas personas, varios, ahora lo van a mencionar en el detector de mentiras, de una manera muy irresponsable, primero porque es falso, segundo, porque es antipatriota, porque, ¿en qué momento salieron a defender a las y los mexicanos que viven en EU?», dijo.
Sheinbaum aseguró que dichas afirmaciones fueron retomadas por la secretaria de Seguridad de EU, Kristi Noem, pero se trata de afirmaciones sacadas de contexto.
“Son declaraciones completamente fuera de contexto, mentirosas, haciendo uso de una declaración de semanas antes que no tenía nada que ver con lo que estaba ocurriendo en Los Ángeles”…, sino con el tema de las remesas…
Hizo un recuento sobre cómo empezaron los llamados a movilizarse y destacó que fue por el impuesto a las remesas, pero aclaró que se trata de manifestaciones pacíficas con diálogo entre senadores y congresistas, la visita a Washington dos veces, el envío de cartas a congresistas, etcétera…
CSO Matiza sus dichos sobre movilizaciones, hace dos semanas incitaba a que se movilizaran los inmigrantes contra el impuesto a las remesas…, ahora habla de movilización «pacífica»…
Debe ser prudente y a veces debe callar…; no hay condiciones hoy para una reforma migratoria integral….
O sea, preguntamos ¿la Secretaria de Seguridad Kristi Noem la acusó de alentar las protestas violentas en Los Ángeles, California, y su fuente fueron opositores?
Preguntamos Quienes son esos personajes y que tanto peso pueden tener c. Presidenta?..?….
Y la inteligencia de EU?…
Avala el X del embajador Ronald Johnson
@USAmbMex
Me sumo nuevamente a @POTUS @realDonaldTrump y a la presidenta @Claudiashein en condenar las protestas violentas que están ocurriendo en los EE. UU. Estas acciones no ayudan; por el contrario, generan más problemas para las mayorías inocentes. Se restablecerá el orden y el Estado de derecho.
7:11 p. m. · 10 jun. 2025
Pero hay que decir que TRUMP avaló los dichos de Noem… Horas después de este intercambio, en un encuentro con militares en la base de Fort Bragg, en Carolina del Norte, Trump acusó que Los Ángeles estaba siendo invadida por un «enemigo extranjero».
«No permitiremos que una ciudad estadounidense sea invadida y conquistada por un enemigo extranjero (…) lo que presencian en California es un ataque en toda regla a la paz, el orden público y la soberanía nacional, perpetrado por alborotadores que portan banderas extranjeras con el objetivo de continuar una invasión extranjera de nuestro país», señaló.
La mayoría de banderas que han portado los manifestantes han sido la de México…
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Estrictamente Personal
Ni cómo ayudarla, presidenta
Raymundo Riva Palacio
El Financiero junio 11, 2025 |
Cada vez le está costando más cara la mañanera del pueblo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Se la impuso su mentor, Andrés Manuel López Obrador, y no se la pudo sacudir. Aunque cada vez se ve más cómoda en ese espacio, sin el talento de su antecesor, su olfato, cinismo y sangre de atole, ese púlpito prestado se ha venido convirtiendo en un aparador que no puede llenar y un recurso demagógico contraproducente. Ayer, consecuencia de ello, le pegaron un mazazo desde la Oficina Oval de la Casa Blanca. Kristi Noem, la secretaria de Seguridad Nacional, la acusó de incitar las protestas en Los Ángeles.
Noem lo dijo sin ambages: “Claudia Sheinbaum salió públicamente y alentó más protestas en Los Ángeles. La condeno por eso. No debería estar incentivando las protestas violentas que están sucediendo”. Pero si la declaración fue demoledora y no le mostró respeto (le habló por su nombre sin título, como marca la cortesía y el protocolo), el contexto en el que se dio acentuó lo delicado del momento.
Su crítica fue precedida de una pregunta a Trump, en la que le pidieron comentar la condena de Sheinbaum a la violencia en las protestas, con la cual coincidió, agregando que su intervención era para acabar con la violencia. Su contexto no era el mismo de la presidenta, y le pidió a Noem que profundizara el tema de la violencia en Los Ángeles. Mientras lo hacía, Trump ni hizo gestos de sorpresa ni desaprobó lo que escuchó. La interrumpió cuando se refirió al gobernador de California, pero no cuando le tiró pedradas a Sheinbaum.
La presidenta dijo que era “absolutamente falso” lo que había dicho Noem, pero en lugar de pedirle al secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, que hablara directamente con ella para aclarar las cosas y resolver el diferendo, anunció que había dejado en su cuenta de X sus declaraciones del lunes, donde condenaba las manifestaciones violentas, para que las viera. Esto fue peor que las mañaneras. Si fue pertinente el rechazo a los señalamientos de Noem, fue una broma, por no decir una torpeza de principiante, que le dejara prueba de que actuó de buena fe en las redes sociales. La política y la diplomacia no se litigan en público.
Sheinbaum se ha perdido en la traducción. Trump, Noem y todo el gabinete de seguridad en Washington han dicho que las “protestas violentas” conforman un cuadro de insurrección, que es la palabra que están utilizando para justificar constitucionalmente el envío de la Guardia Nacional y tropas en activo. Sheinbaum seguro los ha oído, pero no los ha escuchado. Si están hablando de insurrección y magnificando la violencia a través de sus declaraciones y las imágenes de Fox News, cualquier referencia no condenatoria a las manifestaciones, la condena.
Es cierto que Sheinbaum hizo un llamado el lunes a la comunidad mexicana para que no se manifestara violentamente ni cayera en provocaciones. Pero la carga política de Trump y sus acompañantes de viaje sugiere que esperaban que la presidenta mexicana guardara un silencio prudente, o que descalificara las manifestaciones. Sheinbaum, como se apuntó en este espacio ayer, modificó su discurso desde el domingo: de uno intervencionista, donde incitaba hace dos semanas a que se movilizaran los inmigrantes contra el impuesto a las remesas, a uno enfocado en el respeto de sus derechos humanos. Este matiz ni fue visto en Washington, ni tampoco, si lo captaron, les interesó.
Sheinbaum y sus asesores debieron haber trazado un mapa de riesgo desde el lunes, cuando comenzaron a aparecer las denuncias en los grupos trumpistas que la acusaban de las manifestaciones violentas. El tiempo le fue ganando, aunque la ortodoxia de sus guiones mañaneros suele hacerla llegar tarde a muchas cosas. Ya no debería sorprender que no entiendan ni ella ni su equipo las cosas que pasan frente a ellos, pero asombra que siguiera avivando el fuego, sin darse cuenta de lo que hacía. O ¿cómo podría entenderse que, en medio de esta crisis social, política y legal en la que se adentra Estados Unidos, saque de la chistera la ocurrencia de proponerle a Trump una reforma integral migratoria?
Esa ceguera de taller, por llamar de alguna manera generosa lo que sucede en el Zócalo, le impidió ver otra señal muy clara de que las relaciones con la administración Trump estaban caminando sobre un camino lleno de espinas, cuando el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que pensaba visitar México, pero en lugar de que su equipo acordara fechas y temas con la cancillería mexicana, despachó al subsecretario, Christopher Landau, para que viera con Sheinbaum, si había condiciones para el viaje de su jefe.
El manotazo de Noem con la venia de Trump tendría que ser analizado en su fondo, no en la forma, sobre todo a escasa una semana de que viaje al espectacular Kananaskis, en la provincia canadiense de Alberta, donde se celebrará la cumbre del G-7, a la cual fue invitada. El lunes dijo que quizás se reuniría con Trump. ¿Por qué lo hizo si no está confirmada la bilateral? Ahora que sabe qué piensan de ella en la Casa Blanca en el tema de las protestas en Los Ángeles, ¿qué hará?, ¿se realiza?, ¿se cancela?
donde incitaba hace dos semanas a que se movilizaran los inmigrantes contra el impuesto a las remesas, a uno enfocado en el respeto de sus derechos humanos. , la exacerbación de su populismo, la propaganda y la venta cotidiana de un México que no existe en los términos como los plantea, funciona bien… hasta que deja de funcionar.
La cara positiva es que tiene solución, si deja de mal imitar el modelo de su mentor y construye uno propio que cumpla el mismo propósito, pero con su estilo, necesidades y capacidades.
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Coordenadas
Se le está yendo el país de las manos
Enrique Quintana
El Financiero, junio 11, 2025 |
El país se le está descomponiendo aceleradamente. Llegó a la presidencia con alto nivel de aprobación y grandes promesas de cambio, pero en múltiples frentes, las cosas se complican sin remedio.
La economía no despega, y las dificultades en las finanzas públicas son cada vez más evidentes. El equipo en el que confió no funciona adecuadamente, dejando que cada vez mayores problemas lleguen directamente a su escritorio.
Además, la violencia sigue en aumento. El uso de la Guardia Nacional ha resultado contraproducente y ahora representa un grave conflicto interno.
La próxima reunión del G7, que tendrá lugar a partir del 15 de junio, tampoco promete ser sencilla. Habrá encuentros incómodos, tensiones evidentes y reproches que enfrentar.
Sin duda, el presidente Trump está atrapado en un laberinto. ¿O acaso pensaba usted que hablábamos de alguien más?
Donald Trump inició su mandato con una aprobación del 50.5 por ciento contra un rechazo del 44.3 por ciento, según los promedios de RealClearPolitics. En aquel entonces, gozaba de una ventaja de 6.2 puntos porcentuales a su favor. Ahora, esa aprobación cayó al 47.3 por ciento, frente a un rechazo que escaló al 49.9 por ciento. La diferencia, ahora negativa, es de 2.6 puntos.
En cuanto al rumbo del país, solo el 42.9 por ciento piensa que EU va por buen camino, mientras que el 51.9 por ciento considera que la dirección es incorrecta.
Estas percepciones influyen directamente en las preferencias electorales. Si hoy fueran las elecciones intermedias (previstas para noviembre de 2026), el 46.3 por ciento votaría por los demócratas, frente al 43.7 por ciento por los republicanos, poniendo en riesgo la mayoría republicana en la Cámara de Representantes.
En el Senado, se disputarán solo 35 escaños, de los cuales los republicanos controlan actualmente 22 y los demócratas 13.
Los demócratas solo necesitan retener sus posiciones y conquistar cuatro escaños más para cambiar el equilibrio del poder, algo perfectamente posible en este contexto adverso para Trump.
En el ámbito económico, la situación tampoco mejora. Durante el primer trimestre, el PIB mostró una ligera contracción respecto al último periodo de la administración Biden. La previsión de crecimiento para este año, presentada por el Banco Mundial, es de apenas 1.4 por ciento, justo la mitad del 2.8 por ciento alcanzado en 2024.
Lo más inquietante, sin embargo, es el callejón sin salida en el que está atrapada la situación fiscal. La propuesta de reforma fiscal de Trump no parece reunir los 60 votos necesarios en el Senado, lo que anticipa serios problemas para las finanzas de la economía más poderosa del mundo.
Esta incertidumbre se refleja claramente en la debilidad del dólar.
Por si esto fuera poco, Trump acaba de enfrentar una grave crisis de gabinete tras la abrupta y escandalosa salida de Elon Musk. Simultáneamente, estallaron disturbios inesperados en Los Ángeles, acompañados de protestas en otras ciudades contra su polémica política migratoria.
En medio de la desesperación ante estos sucesos, la secretaria de Seguridad Doméstica, Kristi Noem, lanzó acusaciones falsas contra la presidenta Claudia Sheinbaum, señalándola como instigadora de las protestas en Los Ángeles. Esto a pesar de que Sheinbaum había condenado públicamente la violencia desde el primer momento.
La confrontación provocada por EU, buscando culpar a terceros, refleja una administración bajo presión, que recurre a tácticas desesperadas para justificar su propia crisis interna.
En la cumbre del G7 en Kananaskis, Alberta, Canadá, Trump se enfrentará a aliados disgustados por su política arancelaria y su alejamiento de la OTAN, además del malestar del país invitado, México, cuya presidenta tiene una larga agenda pendiente que podría detonar en una tensa reunión bilateral.
México ciertamente enfrenta desafíos complejos, pero para Donald Trump, todo indica que los problemas apenas comienzan.
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El narco ya no compra casas en Culiacán
La guerra entre facciones del Cartel de Sinaloa pincha la burbuja inmobiliaria en la capital. El coste de la vivienda llevaba años disparado y ya se hablaba de “narcogentrificación”
Aspecto de un desarrollo inmobiliario en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, el 5 de junio 2025.

LUIS BRITO
MARCOS VIZCARRA
EL País. Culiacán – 09 JUN 2025 –
La guerra entre facciones del Cartel de Sinaloa ha pinchado la burbuja inmobiliaria en la capital de ese Estado, Culiacán, donde, hasta no hace muchos meses, el coste de la vivienda estaba disparado. Para agosto de 2024, el precio de una casa variaba entre dos y 20 millones de pesos, alrededor de un millón de dólares, pese a que los salarios en la región están entre los más bajos de todo México. Iniciada en septiembre, la guerra, que enfrenta principalmente a los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán con los de Ismael El Mayo Zambada, ha cambiado el panorama. Sobre todo porque ellos mismos, los narcos, ya no están comprando casas.
En los últimos siete años, el mercado estaba desbocado en Culiacán. El sector inmobiliario creció mucho en poco tiempo. Se construyeron plazas comerciales de alto costo, con edificios de viviendas a precios exorbitantes: espacios de menos de 60 metros cuadrados se vendían por ocho millones de pesos y más. A finales de 2023, Sinaloa se había convertido en uno de los estados donde más había aumentado el precio de la vivienda, como si se tratase de un emplazamiento turístico o industrial. Dada la cantidad de dinero que fluía del mundo criminal al sector inmobiliario, se hablaba de una “narcogentrificación”. La gran paradoja es que pocos habitantes de Sinaloa podían comprar casa a esos precios, tanto que hay un déficit de vivienda de hasta 500 mil casas o pisos de departamentos.
“Había una economía ficticia”, dice la empresaria Martha Elena Reyes Zazueta, Presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en Sinaloa. “Nosotros, que trabajamos de manera legal, generalmente empezamos poco a poco y toma años llegar al éxito, pero de pronto había negocios que se hicieron líderes”, añade. El dinero criminal alimentaba la rueda económica en el Estado, sobre todo en la capital. Todo el mundo se beneficiaba, principalmente los narcos, que colocaron un pie en las industrias legales, mientras el otro pisaba con fuerza el acelerador de las economías ilícitas.
Luego llegó la guerra. En julio de 2024, los hijos del Chapo Guzmán organizaron supuestamente el secuestro del Mayo Zambada en Culiacán. Llevaron al viejo socio de su padre a Estados Unidos, en una avioneta. Nada más aterrizar, las autoridades de aquel país detuvieron a Zambada, que sigue preso desde entonces. Enojados por la presunta traición, hijos y secuaces de Zambada iniciaron semanas más tarde una guerra contra los seguidores de los Guzmán, que ha golpeado principalmente Culiacán, pero también otras partes del Estado. Las personas desaparecidas y asesinadas se cuentan por cientos en estos meses, tragedia que se refleja en la economía.
DEPARTAMENTO DEL TESORO DE LOS ESTADOS UNIDOS
Reyes Zazueta, la presidenta de Coparmex en Sinaloa, dice que la guerra ha desbaratado muchos de los negocios abiertos al calor del narco. “Muchos que tuvieron éxito ahora los vemos desaparecidos, quebrados, ya no existen”, explica. Cristina Ibarra, presidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana, dice que la violencia ha llevado a una pérdida de 23.000 millones de pesos en los últimos nueve meses en el Estado. Esa caída se traduce en la pérdida de empleos formales, unos 12.000, de acuerdo a datos de la Secretaría del Trabajo. La tendencia para los próximos meses es que ese ritmo se mantenga.
“El tema de Sinaloa es complicado. Culiacán, sobre todo, y algunos municipios importantes del estado han visto una disminución en las ventas de entre el 50 y el 60 por ciento. Hay muchos negocios que están cerrando, todos los lugares de entretenimiento, restaurantes y demás están sufriendo de manera muy, muy importante”, advirtió hace un par de meses Julio Carranza Bolívar, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).
“A la gente en general le empieza a pegar esto”, seguía Carranza, que aludía además a las previsibles dificultades futuras en los mercados de crédito. “Si bien todavía no se ve claramente un incremento sustancial en la cartera vencida que tenemos nosotros en el estado”, decía, sobre préstamos no pagados, “sí representa un riesgo que nosotros vemos que va a llegar. No hay de otra, nos va a pegar dentro de tres o cuatro meses, vamos a tener una cartera vencida elevada”, concluyó.
Caída del 70%
El pinchazo de la burbuja inmobiliaria local ilustra las consecuencias económicas de la guerra. Para finales de 2024, la Sociedad Hipotecaria Federal reportó que los precios de las viviendas todavía subieron un 9.2%. Pero ya en el primer trimestre de este año, el crecimiento fue solo del 5.4%, ya por debajo de lo habitual en los últimos años. La razón: pocos están comprando y, los que lo hacen, no compran viviendas caras, del estilo de las construidas en los últimos años en la capital.
La baja en la venta de las viviendas ilustra el traslado de recursos del crimen a otros rubros. Hay compradores que fueron asesinados en la guerra entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa, otros decidieron irse y unos más han preferido usar el dinero para pagar nóminas de pistoleros y comprar armas, rifles de alto calibre, drones que ahora los criminales usan para tirar bombas caseras, aparatos para derribar la tecnología de los otros grupos criminales y hasta blindaje artesanal. Aunque no todos los que dejaron de comprar son o eran narcos, sino personas que resultaron afectadas por el cierre de negocios, trabajadores despedidos por la baja de las ventas o clientes a quienes los bancos les redujeron su calificación crediticia.
Daniel Félix, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), en Sinaloa, da detalles del pinchazo. “Fue una caída como de un 70% en la venta de vivienda, y se ha venido sosteniendo. Hay apartados de vivienda”, dice, en referencia a clientes que pagan un anticipo, “pero es el 70% menos de lo que teníamos antes (de la guerra). Hay empresas que pararon al 100% y otras que su caída fue a lo mejor de un 50% por ciento, pero todas caímos”, dice.
Esa caída en las ventas ha llevado a los desarrolladores de vivienda a proponer promociones a los clientes, como rebajas fuertes en los precios. Algunas desarrolladoras inmobiliarias llegaron a decir a sus posibles clientes que les darían hasta 600.000 pesos, que podían usar para amortiguar sus deudas en los bancos. Se trató de una estrategia que disminuía la ganancia de los empresarios, pero con la que se buscaba pagar los mega préstamos que usaron para la construcción. Pero la estrategia no funcionó, las ventas siguieron cayendo.
Hay al menos 20 bancos que impusieron restricción al crédito a las empresas desarrolladoras, lo que provocó que por lo menos 10 proyectos de alto costo se pararan en Culiacán, en los últimos seis meses.
Sigue Daniel Félix: “¿Qué está haciendo el desarrollador? Se dice ‘¿para qué construyo nuevas viviendas, si tengo viviendas en inventario?’. Se están deteniendo las obras porque, como hay en inventario, y aparte estoy haciendo rebajas porque me sale más caro tenerla ahí detenida,es mejor recuperar el flujo de venta y yo, desarrollador, poderle pagarle al banco, y ya no tener ese costo financiero. Ya no vemos la necesidad de seguir invirtiendo por delante en las obras porque no se está vendiendo”.
La caída también ha afectado a Mazatlán, el puerto turístico de mayor demanda en Sinaloa, donde se vivió un boom inmobiliario, con la construcción o remodelación de más de 1.000 torres de departamentos, en los últimos siete años. En el puerto es más evidente la huella del narco que en Culiacán: apenas el 9 de junio la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos informó de que 10 empresas instaladas en el puerto forman parte de la red de los hijos de El Chapo para el trasiego de drogas, armas y actividades financieras con torres de pisos de departamentos, salones de belleza, constructoras y centros de negocios.
La solución, al final, ha sido reventar la “burbuja”, de manera más o menos controlada, parar la construcción de nuevos desarrollos y bajar los precios de las viviendas. Las grandes inmobiliarias de la capital están bajando los precios de manera acelerada. Paralela Residencial apostaba hace un año por vender sus pisos en 2.7 millones de pesos, pero la falta de venta hizo que lo bajaran a 1.9 millones. Alcázar del Rey anunciaba hace un año pisos por 1.6 millones de pesos, pero a principios de mayo decidió disminuir la oferta a 813 mil pesos. Punto Sur tenía un anuncio en abril de 2024 sobre casas a 2.5 millones de pesos, pero en mayo de 2025 esos mismos hogares ya costaban 600 mil pesos menos. Latitud Norte, una zona privada, anunciaba en agosto de 2024 que tenía viviendas en 3.5 millones de pesos y 7 meses después esas mismas casas ya costaban 2.9 millones de pesos.
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Los Ángeles: «No son una ciudad de inmigrantes. Son una ciudad de criminales», afirma Kristi Noem..
Reportan en Los Ángeles al menos cinco nuevas redadas de ICE
El rechazo a las medidas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se contagió a una veintena de ciudades de Estados Unidos, como San Francisco, Dallas, Chicago, Atlanta, Boston y Nueva York.
La Alcaldesa de Los Ángeles, la demócrata Karen Bass, dijo anoche tener reportes de grupos locales de derechos de los migrantes sobre al menos cinco nuevas redadas en distintos puntos de la ciudad.
Hizo un llamado al Presidente Trump para suspender estos operativos. «Detengan las redadas. Espero que se nos escuche porque nuestra ciudad está tratando de avanzar y creo que el Gobierno federal debe apoyarla», manifestó.
Mandó un mensaje también a los ciudadanos para intentar controlar los disturbios. «No te dejes llevar por el caos de Trump. Ponte a la altura. Se trata de proteger a nuestras comunidades migrantes, no de destruir nuestra ciudad», expresó.
El nuevo embajador de EU en México, Ronald Johnson condenó el uso de la bandera en actos violentos.
«Enarbolar una bandera mientras se ataca a las fuerzas del orden y se destruye propiedad pública o privada, daña una relación bilateral que trabaja unida», destacó Johnson.
A pesar de que se registraron algunos choques, fueron de menor escala que los del fin de semana. También hubo reportes de disparos con balas de goma, pero no fueron confirmados por autoridades.
Trump autorizó el despliegue de 2 mil efectivos adicionales de la Guardia Nacional. Así, el número de efectivos asignados a las manifestaciones ascendió a más de 4 mil 100. A ellos se sumarán unos 700 marines.
Este despliegue militar no tiene precedente.
Y la noche del lunes llegaron los 700 marines, estas medidas molestaron a los líderes demócratas de California, quienes afirman que las fuerzas del orden estatales han logrado controlar los disturbios,.
Las manifestaciones de ayer fueron en gran parte pacíficas, lamentablemente hubo saqueos…
Reacciones de CSP..
«El llamado a que no es con redadas, no es con violencia, sino atendiendo a una reforma migratoria integral que reconozca el papel de las y los migrantes en Estados Unidos, sobretodo aquellos que llevan ya muchos años trabajando», expresó la presidenta en mañanera
Riteró su apoyo a los connacionales… «Nuestro apoyo, nuestro reconocimiento siempre /…) esta reforma migratoria integral que reconozca el papel de mexicanos que viven allá desde hace mucho tiempo y que son necesarios para la economía de los EU y que debe ser reconocidos y apoyados.
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Jóvenes nacidos en Estados Unidos salieron este lunes a las calles del barrio Huntington Park, en el condado de Los Ángeles para exigir un alto a las redadas, en el nombre de sus padres, quienes llegaron a EU desde hace años pero no tienen un permiso de residencia.
“Mis papás pagan impuestos, trabajan más que nadie, trabajan mucho más que quien sea porque vinieron a eso, a trabajar, para darnos un mejor futuro y hoy nos quieren separar, ellos no pueden salir a pelear por sus derechos pero para eso están sus hijos”, dijo una joven quien ondea una bandera mexicana.
Entre los manifestantes se veían grupos de jóvenes y personas, principalmente de la comunidad latina, con banderas de México, El Salvador y de Estados Unidos, así como activistas de organizaciones civiles como Unión del Barrio y la American Civil Liberties Union (ACLU).
Los manifestantes gritaban consignas como “¡El pueblo unido jamás será vencido!” y “¡Queremos un pueblo sin fronteras!”. Huntington Park es uno de los puntos donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó desplegar elementos de la Marina.
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Los Ángeles, la valiente, desafía a Trump
Jorge Ramos Ávalos
REFORMA, Los Ángeles, Estados Unidos (10 junio 2025);
Una manifestante se plantó ayer frente a la Guardia Nacional de California que protegía un edificio federal en Los Ángeles. Crédito: AP
En todo Estados Unidos hay mucho miedo. Pero esta ciudad se ha atrevido a desafiar a Donald Trump. Y aunque siempre está presente la amenaza de enfrentarse a la Guardia Nacional o incluso a los Marines, los angelinos saben que ya no se pueden quedar callados. Tienen una larga tradición de choques con aquellos que abusan de su poder.
Ayer estuve en una gran manifestación de miles de personas en el centro de la ciudad, con letreros que pedían «educación, no deportación». Otros carteles estaban cargados de insultos a Trump y al servicio de inmigración (ICE). ¿Tienes miedo de estar aquí? Le pregunté a una de las asistentes. Me dijo que sí pero que sentía la obligación de hablar por aquellos que no lo pueden hacer. Otros, también con miedo, me dieron respuestas muy similares. El miedo es palpable. La gran diferencia con otras ciudades de Estados Unidos es que los angelinos se atrevieron a decir lo que muchos estaban pensando.
También fui testigo de cómo un grupo de religiosos protestaba a las afueras de un centro de detención cada vez que pasaba una camioneta de ICE con inmigrantes a punto de ser deportados. Varios, hincados, le pedían a Dios la liberación de los detenidos. Todo esto ocurría a solo unos metros de decenas de miembros de la Guardia Nacional, listos para entrar en acción en cualquier momento.
Les pregunté a tres de ellos si hablaban español y me dijeron que sí. Pero no quisieron decirme nada más. Estos miembros de la Guardia Nacional – convocados por Trump- si fueran llamados a reprimir a los manifestantes, tendrían la innoble tarea de enfrentarse con otros hispanos de su misma comunidad. Hermano contra hermano. Casi la mitad de todos los habitantes de Los Ángeles son latinos y una tercera parte nació en otro país. Hay pocas ciudades tan diversas y multiculturales como esta.
Las protestas comenzaron el pasado fin de semana cuando miles salieron a las calles para oponerse a las políticas migratorias de Trump. Fue un rotundo NO a las deportaciones de personas que no tienen un récord criminal y a la separación de familias. Hay banderas mexicanas por todos lados, pero eso no debe sorprender a nadie. Esta fue una ciudad mexicana hasta 1848 y se llamaba, originalmente, El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles del Río de Porciúncula.
Trump quiere deportar a la mayoría de los 14 millones de indocumentados que hay en Estados Unidos. Y aunque ese objetivo es prácticamente imposible, su gobierno se ha puesto como meta la deportación de tres mil personas diarias. Eso ha generado un terror en la comunidad inmigrante.
Ahora es frecuente ver a agentes federales, encapuchados, en lugares de trabajo, tiendas, escuelas y hasta en las cortes a donde se presentan los inmigrantes para regularizar su situación migratoria. Los videos en las redes sociales rompen el corazón. Tengo clavado las palabras de un niño de, quizás, 10 años pidiéndole a su mamá que se calmara luego de que ella fuera detenida y corriera el riesgo de ser deportada. Pero la madre no pudo más y estuvo a punto de desmayarse tras sufrir un ataque de nervios. Si la deportaban ¿quién cuidaría de su hijo?
Muchos en Estados Unidos se han olvidado de que fueron los inmigrantes indocumentados quienes sostuvieron a este país durante la pandemia, y que son los que les dan de comer al resto de la población, quienes cuidan a sus hijos y los que hacen los trabajos que nadie más quiere hacer. Pero las protestas en Los Ángeles han venido a recordárnoslo.
Esta es una valiente ciudad, de inmigrantes y latinos, que no se va a dejar doblar. En el nombre lleva su destino. Es posible que Trump insista en más opciones de fuerza. Pero lo que sí está claro es que, para los angelinos, el silencio ya no es una opción.
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Estrictamente Personal
El costo de las palabras
Raymundo Riva Palacio
El Financiero, junio 10, 2025 |
Los disturbios en Los Ángeles han vuelto a poner el acento en la ruptura que existe en el corazón de Morena, entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador. También reflejan las contradicciones al interior del movimiento y los caminos opuestos por los que avanzan las dos vertientes del obradorismo, la que gobierna y los que siguen soñando con la insurrección ininterrumpida. A López Obrador le funcionó durante el primer mandato del presidente Donald Trump, pero ni él ni los suyos entienden que el sujeto con el que hay que lidiar en el segundo, no tiene nada que ver con aquél.
Las revueltas callejeras de los últimos días en Los Ángeles tienen el componente político suficiente para entender que lo que comenzó con redadas el viernes como parte de una serie de detenciones masivas en el sur de California, rebasa el ámbito migratorio. Es parte de la guerra política y cultural de Trump en contra de los liberales, escogiendo a California, el más progresista de todos los estados, el más rico y que ha sido santuario de inmigrantes por décadas, para embestir a los demócratas en su principal bastión desde hace 33 años.
En esta nueva confrontación, primera estación para las elecciones legislativas del próximo año y para la elección presidencial en 2028, no hay que equivocarse. La presidenta Sheinbaum parece haberlo entendido al haber modificado significativamente su discurso retador e intervencionista de hace dos semanas, amenazando con movilizaciones por los gravámenes a las remesas que piensan aprobar en el Capitolio, por uno inteligente donde no se mete a discutir políticas internas, sino aboga por la defensa de los derechos humanos de los migrantes, donde reprueba la violencia de unos y pide a los otros que se apeguen a la ley.
Sin embargo, no todos en el régimen obradorista lo entienden de la misma manera. El sector radical, veleidoso y suicida en torno del expresidente López Obrador, articulado, organizado y administrado por su exvocero y jefe de la maquinaria de propaganda, Jesús Ramírez Cuevas –coordinador de asesores de Sheinbaum–, se envolvió en el lábaro patrio tras ver las fotografías de los manifestantes ondeando banderas mexicanas, que se convirtieron, en los ojos de la prensa internacional, en el símbolo de la violenta protesta.
Hans Salazar, uno de los inventos de Ramírez Cuevas que cobraba mensualmente en la Secretaría de la Defensa y era el principal alfil para sus mentiras y difamaciones, escribió: “Reacción ante la brutalidad de la policía de la política antimigratoria de Trump en Paramount, California. ¡Vivan nuestros compatriotas!”. Jorge Gómez Naredo, el aviador que dirige una publicación que floreció cuando Ramírez Cuevas llegó a la Presidencia, apuntó: “Y que nunca se olvide. California es más mexicana que gringa. California nos la robaron los gringos”, la misma línea de La Rayuela, el minieditorial del obradorista La Jornada. “La Catrina Norteña”, una cuenta colectiva que encabeza una funcionaria de la Secretaría Anticorrupción, subrayó: “SERÉ BREVE. California será el Estado 33 de México”.
“La Catrina Norteña” acompañó su mensaje con la misma fotografía que publicó en toda su portada el New York Post, uno de los medios trumpistas. Los radicales de López Obrador, manejados por Ramírez Cuevas, empalmaron sus imágenes, aunque con diferente contenido, a las utilizadas por los sectores de extrema derecha estadounidenses, entrando tontamente al juego de la provocación. “La última vez que el gobierno federal demandó a los demócratas que obedecieran la ley y terminaran con el empleo barato y explotados, lanzaron la Guerra Civil”, escribió una analista en Breitbart News, líder de los medios alternos extremistas. “Esta vez parece que intentan quemar sus propias ciudades”.
Las imágenes de las banderas mexicanas como eje visual de las protestas han servido para polarizar todavía más a la sociedad y ubicar a la migración mexicana como el motor de lo que Trump ya comenzó a llamar una “insurrección”. Stephen Miller, director adjunto del gabinete y el gran ideólogo de Trump contra los migrantes, escribió en X que “ciudadanos extranjeros, ondeando banderas extranjeras, están obstruyendo los esfuerzos de la policía para expulsar a los invasores ilegales extranjeros”.
La maquinaria de propaganda obradorista de Ramírez Cuevas no lo entiende así. Su radicalismo primitivo se fortaleció durante el primer mandato de Trump y en el gobierno de Joe Biden porque López Obrador dio, a cambio de que cerraran los ojos a todo lo que pasaba en México, lo que quisieron en materia migratoria, agachándose ante el primero y pisoteando al segundo. Las intromisiones en la política interna de Estados Unidos llegaron a niveles tales que López Obrador activó a las células de Morena en la campaña presidencial para apoyar a Trump y actuar en contra de Biden.
No se sabe si participaron las células de Morena en Los Ángeles para apoyar en los disturbios del fin de semana, pero desde la Ciudad de México los radicales, que siguen siendo incondicionales de López Obrador, actuaron de acompañamiento como lo han hecho en anteriores ocasiones. La violencia mexicana que apoyan es la narrativa que están tratando de imponer los extremistas de Trump.
“En el momento en que aparecieron las banderas extranjeras en las violentas protestas contra ICE el fin de semana en Los Ángeles, es cuando Donald Trump ganó su autoridad moral”, escribió Miranda Devine en el New York Post. “Los demócratas están amarrados a una tierra sin orden, debiéndole a Biden la invasión con agitadores enmascarados violentos ondeando cualquier bandera, menos la de Estados Unidos”. Fox News, la cadena que ve Trump, repitió imágenes de violencia con la bandera mexicana ondeando en primer plano. Y el FBI ofreció una recompensa de 50 mil dólares a quien informe sobre uno de los protestantes que atacó a los policías el sábado, que llevaba en la mano una bandera mexicana.
Sheinbaum está chocando con el radicalismo obradorista. La presidenta pidió a la comunidad mexicana en Los Ángeles actuar pacíficamente, sin caer en provocaciones; los puros del obradorismo avivan el fuego. Ese aventurismo ya no tiene cabida en estos tiempos y Sheinbaum, si es que puede, tendrá que neutralizarlos antes de que le causen más daño político.
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Como anillo al dedo
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
REFORMA, 10 junio 2025;
«El orden será restaurado, los ilegales serán expulsados y Los Ángeles será liberado». Donald J. Trump, 8.06.2025
Yo no sé si el presidente estadounidense Donald Trump promovió los actos de violencia de los activistas de Los Ángeles, que quemaron vehículos y realizaron otros actos de vandalismo mientras ondeaban banderas mexicanas, pero ciertamente ha sido el principal beneficiario político de estas protestas. Le han servido para enfatizar su posición de que la Unión Americana es una víctima de una invasión de criminales indocumentados que solo él se ha atrevido a confrontar.
A pesar de lo dramático de las fotografías y los videos, las protestas fueron en realidad pequeñas y restringidas al centro del condado de Los Ángeles. No afectaron al resto de las comunidades en un área metropolitana extensísima, de 87,940 kilómetros cuadrados. Las quemas de vehículos se perpetraron para las cámaras de televisión, pero la violencia no se extendió. Es falso que haya una rebelión por toda la ciudad como la que tuvo lugar en los disturbios de 1992, tras la absolución de cuatro policías blancos que habían dado una golpiza a un taxista negro, Rodney King, por oponerse a un arresto. En aquellos disturbios se registraron 63 muertes, unas 12 mil personas fueron detenidas y hubo más de mil millones de dólares en pérdidas materiales. No hay comparación.
Sin embargo, las imágenes de los autos quemándose y de los activistas embozados ondeando banderas mexicanas le han caído como anillo al dedo al presidente Trump. Este 8 de junio escribió en Truth Social: «Una antes gran ciudad estadounidense, Los Ángeles, ha sido invadida y ocupada por Extranjeros y Criminales ilegales. Ahora multitudes violentas insurrectas están abrumando y atacando a nuestros Agentes Federales para tratar de detener nuestras operaciones de deportación [mayúsculas en el original]».
Trump ha tenido un gran éxito en la parte más importante de su programa contra la inmigración ilegal. Este pasado mes de abril hubo tan solo 12,035 «encuentros» por tierra (detenciones y expulsiones) de inmigrantes indocumentados en la frontera suroeste de Estados Unidos, según la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). En abril de 2024 fueron 179,737; en abril de 2023, 211,992; en el mismo mes de 2022, 235,785. El desplome ha sido enorme. Con estos resultados Trump ha logrado un triunfo político importante. Su principal promesa de campaña era esa: frenar el ingreso de inmigrantes ilegales.
El esfuerzo por deportar a los 11 millones de extranjeros indocumentados que viven en Estados Unidos es mucho más complicado. Trump se comprometió a deportar a un millón de personas al año en su nuevo gobierno. Tom Homan, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), distinto de CBP, presumió el 28 de abril que ya había deportado a 139 mil, pero las cifras oficiales de ICE solo reportaban 57 mil hasta ese momento.
Lo que sí ha logrado Trump es generar miedo. Las redadas del viernes en Los Ángeles detuvieron solo a 44 inmigrantes, y a un activista que buscaba defenderlos, pero generaron terror en la comunidad mexicana. Muchos, incluso con papeles, han dejado de trabajar o de mandar a sus hijos a la escuela por temor a las redadas.
No deja de ser paradójico que los activistas que organizaron las protestas hayan defendido el derecho de los indocumentados para permanecer en Estados Unidos al tiempo que desplegaban banderas mexicanas. Si querían generar simpatía entre la población de Los Ángeles o del país, se equivocaron. Quizá lo que buscaban era ayudar políticamente a Trump.
· LEGALES
Además de combatir la inmigración ilegal, Trump prometió reordenar y revitalizar la migración legal. No solo no lo está haciendo, sino que sus acciones contra los estudiantes extranjeros amenazan con reducir el número de los migrantes más rentables para la economía estadounidense: los jóvenes de alto desempeño académico.
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