23 de septiembre de 2021

COLUMNAS DE OPINIÓN

Columnas políticas del lunes 30 de agosto de 2021

Templo mayor

A VER, niñas y niños, pongan atención, la palabra para hoy es: in-cer-ti-dum-bre. Y es que el esperado regreso a clases, después de 17 meses de suspensión, se parece más a un concurso de supervivencia que a la aplicación de una buena política pública.

LOS BENEFICIOS del regreso a clases presenciales son evidentes: desde la necesaria convivencia entre los menores, que es mejor aprender en el salón que en una tablet y hasta el impulso a una nueva normalidad. Sin embargo, en el caso de las escuelas públicas, la improvisación de la 4T pone en desventaja educativa y sanitaria a millones de estudiantes.

TUVIERON ¡más de año y medio! para planear la vuelta a los planteles y, sobre todo, para acondicionarlos a fin de garantizarle a niñas y niños condiciones básicas de higiene y salud. Pero, no, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no lo hizo. De ahí que hace apenas un par de semanas, la SEP convocó a padres de familia a darles una manita de gato, pero prácticamente nadie fue.

NADIE tiene claro qué porcentaje de las y los alumnos volverán hoy a las escuelas, pero quienes lo hagan deberán llevar en su mochila gel, cubrebocas y la bendición, pa’ ver cómo nos va con el contagiadero.

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LA ALIANZA que integran PAN, PRI y PRD hay momentos en que se bambolea y quién sabe hasta dónde aguantará tantas sacudidas. Los panistas andan mosqueados porque hoy es la plenaria de los senadores priistas y su invitado estelar es el fiscal Alejandro Gertz Manero.

A LOS LEGISLADORES y dirigentes del PAN les inquieta que la bancada tricolor le dé tanto foro al funcionario que ha puesto la FGR al servicio del gobierno, persiguiendo a los adversarios que el Presidente respetuosamente le sugiere.

ES POR ESO que los blanquiazules se preguntan si la reunión de los senadores priistas con Gertz Manero es por mero interés legislativo… o si es porque Miguel Osorio Chong quiere cuidar algunos temas del pasado, como el software espía de Pegasus o las irregularidades en los gastos de la extinta Policía Federal.

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RECIÉN SALIDO de la imprenta, ya comenzó a venderse el nuevo libro de AMLO titulado “A la mitad del camino”. Seguramente será un auténtico bestseller, pues al menos en el Sector Salud a los funcionarios les están pidiendo comprar el volumen, voluntariamente a fuerzas. Baratito: 259 pesos por libro; obvio en efectivo y sin recibo. La compra mínima sugerida es de un ejemplar; y la compra “recomendada” es de dos ejemplares. ¡Hazte a un lado Paulo Coelho! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)

Bajo reserva

¿El nuevo favorito de AMLO?

Nos comentan que la Ayudantía del presidente Andrés Manuel López Obrador siempre es muy celosa en la seguridad del Ejecutivo federal, pero es en especial en los viajes por avión que la seguridad y la atención se incrementa, por lo que únicamente Daniel Asaf, quien lidera la Ayudantía, tiene permitido sentarse al lado del Presidente, o su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, cuando lo acompaña. Sin embargo, esta medida de seguridad ayer domingo cambió, cuando el presidente le pidió a una integrante de la Ayudantía que fuera al asiento en donde estaba sentado Adán Augusto López Hernández, quien lo acompañaba en el vuelo, para que se fuera a sentar con él, por lo que Asaf tuvo que sentarse en otro lugar.

Nos informan que de la casi hora y media que duró el vuelo, poco más de una hora ambos tabasqueños fueron platicando muy a gusto. Nos detallan que en el vuelo también viajaban Zoé Robledo, titular del IMSS, y Víctor Manuel Villalobos, secretario de Agricultura. Esta deferencia de viajar todo el vuelo con el Presidente, nos hacen ver, solo había ocurrido con Alfonso Romo, extitular de la Oficina de Presidencia. No más. No cabe duda, el Presidente se ve que tiene sus preferidos, y aunque solo lleva unas horas en el cargo, su paisano es uno de ellos.

Nueva realidad en la Cámara

Nos cuentan que este domingo quedaron conformados los órganos de gobierno en la instalación de la 65 Legislatura. Pero lo más relevante es que, de acuerdo a lo pactado entre las fuerzas políticas, Morena transitará el 2024, año de elección presidencial, sin tener la presidencia de la Mesa Directiva, ni la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara de Diputados. Nos cuentan que el PRI, con Rubén Moreira, presidirá la Junta en el primer año; luego, Ignacio Mier (Morena), y en el 24, le tocará al panista Jorge Romero. “Fue para amarrarles las manos (a Morena) en el año presidencial”, respondió un integrante de la oposición al cuestionarle por esta distribución. Al final, la 4T sólo presidirá la Jucopo y la Mesa uno de tres años, y la oposición estará dos años en ambos órganos de gobierno. ¿Admisión en la 4T de una nueva realidad?

Sheinbaum rechaza ansias presidenciales

El fin de semana se llevó a cabo un evento de Morena en el que hubo asistentes de alto nivel capitalino, entre ellos los alcaldes actuales de Xochimilco, Magdalena Contreras,  Miguel hidalgo, así como Dolores Padierna y los diputados locales de Morena; también acudió Mario Delgado, dirigente nacional del partido. Nos comentan que ante tanta concurrencia, no faltó quien preguntara a Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la CDMX, cómo veía su eventual candidatura a la Presidencia de la República, a lo que la funcionaria respondió categórica: “Compañeros: ¡olvídense! En este momento lo único que debe interesarnos es respaldar al Presidente con nuestro trabajo. Hoy es un grave error ponerse a pensar en construir tribus o bloques”.

Difícil consenso en el Senado

No la tendrá nada fácil la senadora Olga Sánchez Cordero para alcanzar acuerdos en el Senado, incluso dentro de Morena, su propio grupo parlamentario. Si bien logró el apoyo de 79 legisladores, con una abstención y 17 votos en favor de otras opciones para ocupar la presidencia de la Mesa Directiva, lo cierto es que 17 senadores de Morena le hicieron el feo: 14 no asistieron y 3 se salieron del salón de sesiones a la hora de la votación. Ello dio como resultado que 47 de los 127 senadores se ausentaran de la votación, lo que no debe menospreciarse. Los morenistas que asistieron al Senado, pero se salieron de última hora y no votaron fueron Aníbal Ostoa, Lucy Meza y Ricardo Velázquez, mientras que entre los 14 que de plano no asistieron destacan la expresidenta del Senado, Mónica Fernández, Nestora Salgado, Napoleón Gómez Urrutia y Lucía Trasviña.  Paradójicamente, pareciera que en el PRI hubo más consenso para apoyar a Sánchez Cordero que en Morena. (El Universal, Nación, p. 2)

Trascendió

Que la coalición legislativa Va por México (PAN, PRI y PRD) sacó su primer acuerdo de la 65 Legislatura en la Cámara de Diputados con el tricolor en la presidencia de la Junta de Coordinación Política, mientras que 2024, tercer año, será para el blanquiazul. Es una estrategia de Jorge Romero, coordinador de los panistas, luego de los resultados del 6 de junio pasado, ya que dice haber recorrido el país como coordinador de la agenda legislativa sacando 114 curules, 36 más de las que tenía en la Legislatura que termina, y la apuesta es tomar el control de los temas.

Que unidos salieron los diputados de Morena a la 61 legislatura mexiquense tras la visita de Mario Delgado, que celebró la elección de Maurilio Hernández como coordinador, con la ecatepense Azucena Cisneros y el texcocano Nazario Gutiérrez como vicecoordinadores de la bancada mayoritaria a partir del próximo 5 de septiembre, lo que dicen refleja los esfuerzos del senador Higinio Martínez porque es sabido que los tres son afines a su proyecto rumbo a la gubernatura y ese partido va por la alternancia en Edomex.

Que las bancadas del Senado reconocen la trayectoria de Olga Sánchez Cordero y manifestaron su confianza en que conducirá los trabajos legislativos privilegiando el diálogo y la concertación política. Aun Malú Micher, la senadora de Morena que aspiraba a ocupar la Mesa Directiva de esa cámara, elogió la trayectoria de aquélla en la Corte y en Secretaría de Gobernación, así como su compromiso con las causas feministas. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Sacapuntas

Al banquillo

Muchos se preguntan ¿qué va a pasar con la pasar con la relación entre el gobierno y la CNTE? De entrada, en Palacio Nacional quieren una consulta a las “bases” para reflexionar si lo que ocurrió en Chiapas fue correcto. A partir de ese resultado, fijar las acciones pertinentes desde el ámbito sindical; es decir, no cayeron nada bien a López Obrador los bloqueos del fin de semana.

Vuelve la revocación

Desde el Senado, el zacatecano Ricardo Monreal adelantó que vendrá al menos una iniciativa preferente del presidente Andrés Manuel López Obrador. Además, hay compromiso para que el 2 de septiembre voten la ley reglamentaria sobre la revocación de mandato, en la que Morena, nos dicen, podría ceder para que se cambie la pregunta.

Acuerdos

Con el pie derecho y acuerdos con todas las bancadas, arrancaron Sergio Gutiérrez y Santiago Creel, como presidente y vicepresidente de la Cámara de Diputados. Morena desechó la idea de crear una mega bancada y aceptaron rotar la presidencia de la Jucopo. El primer año recaerá en el priista Rubén Moreira y el tercero, en el panista Jorge Romero.

Análisis jurídico

Y a propósito de San Lázaro, el diputado Sergio Gutiérrez aclaró que la toma de protesta de Rogelio Franco Castán, a través de una carta, debido a que está preso desde marzo pasado, se analizará jurídicamente para ver si procede o no. En la sesión de instalación, lo consideraron en la votación por cédula, porque estaba en la lista de diputados enviada por el INE.

Protesta mañanera

La acostumbrada conferencia mañanera de los lunes a cargo de alcaldes electos de la CDMX, será llevada hoy, a manera de protesta, al Congreso local. Encabezados por Sandra Cuevas, su vocera, los nueve integrantes de la UNA tienen previsto llegar desde temprano para evitar que Morena materialice albazos legislativos en detrimento de las próximas administraciones. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)

Rayuela

La fuerza de la imagen: Joe Biden recibe los féretros de los soldados estadunidenses enviados absurdamente a Afganistán. (La Jornada, Contraportada)

Miscelánea política // Adán Augusto, el amigazo tabasqueño ya es presidenciable

Y de la noche a la mañana, le cayó una roca en el zapato a las aspiraciones políticas de Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal y la autodestapada Rocío Nahle, entre muchos otros que sueñan con la candidatura morenista para la grande en 2024.

Adán Augusto López Hernández fue designado secretario de Gobernación, y a doña Olga Sánchez Cordero la devolvieron al Senado, donde su suplente, Jesusa Rodríguez, dejará de hacer desfiguros.

Adán Augusto es el amigazo con quien el Presidente siempre contó en su lucha política, siendo compañero, de 1976 a 2001, en el PRI; después, de 2001 a 2013, en el PRD, y luego en Morena. Su padre, Payambé López Falconi, uno de los ricos de la comarca, fue mecenas de aquellos muchachos metidos a la política que en los 90 tomaban pozos petroleros y organizaban marchas por la democracia a la capital del país.

Aunque carece de cartel como figura en la política de grandes ligas, el hoy titular de Gobernación ha sido diputado local, federal, senador, notario y funcionario en varias administraciones, hasta llegar, de la mano del obradorismo, al gobierno de Tabasco.

Adán Augusto es hermano de la actual administradora general de Auditoría Fiscal del SAT, Rosalinda López, esposa del gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, y su otra hermana, Silvia, está casada con el exsenador y excandidato Humberto Mayans Canabal.

Por cierto, a Silvia se le acusó en 2006 de haberse indemnizado con 600 mil pesos al dejar la dirección de finanzas del Congreso estatal. Sin dotes de político de altos vuelos, el afortunado carnal y paisano de López Obrador se suma a la lista de presidenciables por el sólo hecho de ser el nuevo mandamás de Bucareli. Él dice que no se ve en la boleta de 2024, ojalá se vea más que un florero en Gobernación. (Enrique Muñoz, El Heraldo de México, CDMX, p. 17)

Duda razonable // Frente a un problema… un comité

La frase se la han atribuido a tantos líderes y gobernantes que no vale la pena buscarle el origen, pero eso no le quita precisión: “Para que algo no funcione, nada mejor que formar una comisión”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció, con razón, que algo habría que hacer con la cantidad de prisioneros sin sentencia, los que están ahí porque fueron torturados para firmar falsas confesiones, con los mayores de edad que ya deberían estar fuera y con los que llevan años y años sin sentencia por la lentitud de nuestro aparato de procuración de justicia: fiscalías, defensores y tribunales.

Y anunció un decreto, y lo que tenemos es un comité para que la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad Ciudadana hagan su trabajo. Publicado el miércoles pasado en el Diario Oficial, el decreto dice que Gobernación y Seguridad Ciudadana llevarán a cabo acciones “para gestionar, ante las autoridades competentes, las solicitudes de preliberación de personas sentenciadas, así como para identificar casos tanto de personas en prisión preventiva como de aquellas que hayan sido víctimas de tortura, en términos de las disposiciones jurídicas aplicables”. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Día con día // Mitad del camino

Mañana el presidente López Obrador dará su tercer Informe de gobierno, propiamente dicho. No sé que novedad pueda ofrecer luego de quemar todos los días sus naves de información y discurso.

Su gobierno vive un momento complicado. Va a mitad del camino y no se ven frutos tangibles de los cambios que prometió. Ha jugado todas sus fichas transformadoras, pero no hay ganancias claras en ninguna de sus mesas. Su hábil manejo de los males como candidato a la Presidencia no se ha traducido en el buen manejo de esos mismos males como gobernante.

La pobreza aumentó en vez de disminuir. La economía no creció a 4% prometido respecto de donde él tomó el país, 2018, y augura en cambio un sexenio sin crecimiento respecto de ese mismo año.

La violencia, que iba a ser contenida desde el primer día, lleva un ritmo de homicidios dolosos superior al de los dos últimos gobiernos.

Las masacres entre grupos criminales se han vuelto rutina. El control territorial del crimen organizado parece haber crecido también, a juzgar por el peso de su intervención en las elecciones de junio pasado.

El combate a la corrupción no ha hecho cambiar la percepción de los ciudadanos. Creció en cambio la opacidad gubernamental en la asignación directa de contratos y recursos.

Los militares no solo no volvieron a sus cuarteles, como prometió el candidato López Obrador, sino que colonizaron otras partes del gobierno: seguridad, aeropuertos, aduanas, obra pública.

El manejo de la pandemia de este gobierno ha sido uno de los peores del mundo, con una cantidad de muertes en exceso cercana al medio millón de personas, una de las más altas del planeta.

La austeridad ha mantenido estable la macroeconomía, pero no ha atraído inversiones, al tiempo que la incertidumbre política las ahuyenta.

El gobierno tiene poco que ofrecer para sus años de salida. Destruyó muchas cosas para mejorarlas, como el Seguro Popular o el aeropuerto, pero el tiempo avanza y la mejora no llega.

Ante la frecuente adversidad de los hechos, el Presidente suele decir que él tiene otros datos. Me gustaría escucharlos el día de mañana para entender qué país está viendo. (Héctor Aguilar Camín, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

Razones // La ceremonia del adiós

No hay historias circulares, pero en ocasiones se parecen. La caída de Olga Sánchez Cordero estaba anunciada desde tiempo atrás. La Secretaría de Gobernación inició una lucha interna para recuperar protagonismo y espacios, que incluyó golpes muy evidentes contra el consejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, quien tiene buena parte de la operación del gobierno federal en sus manos (algo similar a lo que hacía, en su momento y para continuar esta analogía, Liébano).

Olga pidió tener control sobre varios capítulos decisivos en las últimas semanas, sobre todo en la búsqueda del periodo extraordinario para legislar sobre revocación de mandato, pero también intervino en temas de la Suprema Corte y del Tribunal Electoral. Incluso se difundió que ella sería la única interlocutora con el Congreso. Cuando la secretaria de Gobernación le demandó al presidente López Obrador jugar ese papel, el mandatario le dio su autorización, pero le advirtió que si no había resultados lo sentiría como un fracaso y estaría muy decepcionado. No hubo resultados y la salida de Olga estaba ya decidida.

A eso se suma que el descontento con su gestión se amplía a otras áreas. Por ejemplo, el trabajo de Alejandro Encinas en la Subsecretaría de Derechos Humanos está plagada de buenas intenciones, pero es una suma de fracasos, sobre todo en temas como Ayotzinapa. En ámbitos militares y de seguridad, muy cercanos al propio Presidente, se considera que Encinas es uno de los mayores problemas a la hora de ejercer sus responsabilidades. Para algunos podría ser un elogio: no lo es.

Lo cierto es que López Obrador quitó a Olga y colocó en su lugar al gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, su amigo y compañero, como lo calificó el Presidente, un hombre forjado, sobre todo, en la política de a pie, más allá de su paso por la gubernatura, pero con mayor carácter y empaque para esa función y con una característica imprescindible en esta administración: será absolutamente disciplinado a las indicaciones presidenciales. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)

Juegos del poder // Segunda mitad del sexenio, cuando se va perdiendo el poder

El nuevo secretario de Gobernación es un enigma para la política nacional. Nadie lo conoce. Es un cuadro local de Tabasco, amigo del Presidente. Estos días he leído dos versiones sobre Adán Augusto López Hernández. Una lo pinta como buen negociador. Otra como un autoritario que legisló para concentrar el poder en el Ejecutivo de su estado.

Cuando hay dos versiones tan diferentes se comprueba el desconocimiento del personaje.

Llama la atención el nombramiento tomando en cuenta que AMLO tenía buenas alternativas para sustituir a Olga Sánchez Cordero. Políticos de estatura nacional y probada eficacia operativa como Marcelo Ebrard o Ricardo Monreal.

El problema es que ambos aspiran a la candidatura presidencial de Morena y, como AMLO prefiere a Claudia Sheinbaum para esta posición, supongo que no quiso echar mano de estos dos cuadros.

Pero el Presidente tenía otras opciones, como el subsecretario Alejandro Encinas, quien tiene buena reputación política, sabe negociar, pero también meter la pata dura cuando se necesita. Alternativas no le faltaban al Presidente para Gobernación. Se decantó por su paisano, quien nunca ha tenido un puesto en el Ejecutivo federal. López Hernández estará obligado a aprender, muy rápido, que no es lo mismo la política tabasqueña que la nacional. Suerte en esa faena.

Este movimiento hay que entenderlo como parte de la lógica presidencial de mover las fichas conforme comienza la segunda parte del gobierno. Es la mitad menguante donde los presidentes inevitablemente van perdiendo poder. Y es que el ciclo sexenal es implacable. Por más que López Obrador sea el Presidente más poderoso que hayamos tenido en mucho tiempo, inexorablemente irá debilitándose hasta que llegue el día que entregue la banda y se retire a su rancho. (Leo Zuckermann, Excélsior, Nacional, p. 11)

Estrictamente Personal

La retención del Presidente/Raymundo Riva Palacio

El Financiero, agosto 30, 2021;

Los maestros de la coordinadora, la disidencia dentro del Sindicato Nacional de Maestros, le hicieron pasar tres días muy incómodos y molestos al presidente Andrés Manuel López Obrador, y fueron inopinadamente la vitrina de otras carencias de las que adolece su gobierno. Quizá la más grave fue la proyectada en la imagen surrealista del Presidente retenido el viernes por más de dos horas y media por maestros en una situación inestable y volátil, mientras que a unas cuantas decenas de metros, su gabinete de seguridad no encontró nada mejor que seguir dando cifras sobre inseguridad.

Si fue un intento por minimizar la retención del Presidente, que estaba inerme, lograron lo contrario. Si se quedaron paralizados sin saber qué hacer, reflejan el nivel de subordinación ante un jefe que tiene cruzados los conceptos y que son incapaces de salvaguardar su integridad. En cualquier caso, transpiró la ingobernabilidad.

La forma como el viernes las cuentas asociadas a la Presidencia en las redes sociales trataron de neutralizar el daño, fue enfocar el lado positivo de que eso había sido posible porque ya no existe el Estado Mayor Presidencial, que reprimía, como suelen decirlo. El spin que intentaron no tuvo mayor efecto, y se fueron desmoronando rápidamente con los dichos del Presidente, que declaró que permaneció parado en su vehículo como protesta contra los maestros. La realidad es que no pudo avanzar, porque el grupo de amigos de la familia que trabajan en su ayudantía no está preparado ni para cuidar de su seguridad ni para reaccionar para sacar al Presidente de un aprieto.

No pasó a mayores porque los maestros disidentes sólo querían que les cumplieran lo que les ofreció la Secretaría de Educación Pública y el gobierno de Chiapas: nuevas plazas y dinero. López Obrador dijo que no sería rehén de ellos, en un reconocimiento implícito y subconsciente de que no es lo mismo estar en la oposición y aliarse contra el gobierno en turno, que ser gobierno y ser ligero en lo que ofrece. Las promesas sí se hicieron a la coordinadora, pero la Secretaría de Hacienda las detuvo por falta de dinero. La contradicción entre esos dichos y los hechos no fue lo único que quedó expuesto.

El gabinete de seguridad no actuó para proteger al Presidente y rescatarlo de la situación incómoda. No se necesitaba reprimir a nadie, ni sacar armas y masacrar, que es la caricatura que siempre utiliza el Presidente para decir que antes sí se hacía y ahora no. Se trataba de enviar fuerzas de seguridad para que, con la técnica y los protocolos que tienen, protegieran el vehículo en el que iba y le abrieran el paso. Existe la posibilidad de que, envuelto por un enjambre de maestros, no fuera posible esa acción sin violencia, para lo cual hay otros recursos, como los gases lacrimógenos, los cuales se resisten a usar al máximo para que no los critiquen por usar la fuerza que prometieron jamás emplearían.

Les pareció mejor quedarse paralizados y fingir que no pasaba nada serio, arriesgando a que esa situación inestable se tornara violenta y pusiera en riesgo la integridad física del Presidente. ¿Qué habría sucedido en esa hipotética situación? El país y el mundo habrían visto a un gabinete de seguridad apanicado mientras atacaban unos cuantos metros al jefe del Estado mexicano. Entonces, si el Presidente puede ser tomado como rehén en cualquier momento y poner en riesgo su vida, ¿qué se espera del resto de las personas? Si ni con el Presidente en peligro actúan, quien realmente manda en este país es el que ejerza más violencia.

La fuerza militar, que no se usó para proteger al Presidente, no obstante, sí se empleó para que el Presidente cumpliera con lo que le exigieron en Washington, que contuviera a los inmigrantes. De ahí la otra contradicción. ¿Está bien que López Obrador esté en riesgo y lo dejen a su suerte y al ánimo de quienes lo retuvieron, porque la Guardia Nacional sólo se utilizó para golpear migrantes y frenar o tratarles de frenar su paso a Estados Unidos? Acatan las órdenes de la Casa Blanca, sin importar el derrotero del Presidente de México. ¿Para quién trabaja el gobierno de México? Sólo quien tiene jefes superiores está dispuesto a sacrificar a su jefe inmediato.

Todo esto, sin embargo, se pudo haber evitado si los servicios de información del gobierno y las autoridades en Chiapas hubieran hecho su trabajo. La justificación en las cuentas asociadas a la Presidencia, también buscando el spin positivo, era que lo que sucedió era una prueba de que ya no se espiaba. Es una sandez el argumento, pero fue utilizado como otro control de daños. Existen la inteligencia y el espionaje, en México y en todos lados. La primera se alimenta de la información humana o de lo que recopila mediante herramientas tecnológicas, y la segunda, como en México, busca trapos sucios de opositores para utilizarlos o manipularlos a su conveniencia.

El trabajo de inteligencia debió haber aportado la información sobre el descontento que había y proporcionarla al gobierno federal para que el chiapaneco, que también debió saber de la inconformidad, desactivara la retención del Presidente. Por lo que se vio, los reportes del Centro Nacional de Inteligencia no llegaron o no se procesaron en Palacio Nacional para activar los resortes y obligar al gobernador Rutilio Escandón a evitar una protesta de esa naturaleza. En cambio, dejaron con su inacción que el Presidente caminara hacia una trampa.

¿De qué tamaño tiene que ser un gobierno para mostrar su incompetencia? Del que vimos durante tres días en Chiapas, donde la disidencia magisterial se le cruzó al Presidente sin problema alguno para reclamarle lo mismo. Ni se tomaron medidas preventivas, ni se arregló políticamente la crisis. Fueron tres veces las que los maestros disidentes pararon el vehículo del Presidente. Lo que no sucedió, es porque no quisieron, porque tenían al Presidente a sus pies.

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Serpientes y escaleras // La crisis de los Alemán, ¿el fin de un imperio?

Los problemas financieros de los Alemán, las múltiples denuncias en su contra tanto del SAT como de los proveedores y clientes de internet, además de la orden de presentación y ficha roja girada en contra del presidente del Grupo, Miguel Alemán Magnani, han tomado dimensiones de una crisis que ya reconocen internamente tanto en la familia como en las empresas donde se prepara un fuerte ajuste con recortes de personal y una “reestructura necesaria y dolorosa” que fue anunciada hace unos días a todos los trabajadores y directivos del grupo empresarial.

En una carta firmada por el patriarca del Grupo Alemán, Miguel Alemán Velasco, fechada el 24 de agosto pasado y dirigida “A todos los colaboradores de Grupo Alemán y Compañías relacionadas”, se les informa que la ausencia de las cabezas de la familia, al frente de las compañías, se debe “a la suma de dificultades por las que estamos atravesando, tanto a nivel familiar, mediático y sobre todo en el contexto empresarial”. Por esa razón, explica el empresario y exgobernador de Veracruz, “las cabezas responsables familiarmente, tanto del Family Office de Mariano Escobedo, Claudia mi hija, como del Family Office de Rubén Darío, Miguel mi hijo (ambos Alemán Magnani) no han podido mostrarse frente a ustedes como representantes de la familia”.

Luego Alemán Velasco reconoce en su carta que la gravedad de las dificultades que enfrenta su Grupo empresarial y su familia los llevarán a achicarse para adecuarse “a nuestra nueva capacidad económica”, y les anuncia el nombramiento de un sobrino suyo, como el responsable de reestructurar a todas sus empresas y recortar personal para disminuir su tamaño: “En estos muy difíciles momentos familiares y empresariales, es indispensable que sí exista un responsable miembro de la familia que consolide toda la información que conduzca a una reestructura necesaria y dolorosa para nosotros, en el sentido de adecuar la dimensión y número de colaboradores a nuestra nueva capacidad económica”.

Y para el recorte y achicamiento de las empresas del Grupo, el patriarca Alemán les informa que ha nombrado a su sobrino, Vincent Minnelli Magnani, como “Coordinador General de los asuntos de la Familia”, quien será el responsable del proyecto para “redimensionar la operación necesaria”. Finalmente, el fundador del grupo empresarial que se reconoce en crisis les garantiza a sus empleados que “las directrices que le hemos dado a Vincent son apegarse en todo momento a la legalidad en cualquier decisión que él llegue a tomar en materia laboral o de cualquier otra índole” y termina su misiva agradeciendo a todos sus colaboradores “por sus labores pasadas y desearles el mejor futuro posible”.

La carta de Miguel Alemán Velasco, de la que esta columna tiene una copia, fue distribuida la semana pasada entre directivos y empleados de las distintas empresas del Grupo Alemán, para avisarles de la reducción y el recorte que habrá tanto de las empresas como del personal que labora en ellas.

Y ante la claridad y la franqueza con la que el patriarca y fundador de ese grupo empresarial reconoce que la crisis que vive la familia y sus negocios tiene que ver no sólo con los problemas legales y fiscales que enfrentan, sino con un cambio real en su “nueva capacidad económica”, vale la pena preguntarse si estamos ante el ocaso de un próspero imperio empresarial que comenzó desde los años 50, en la era priista, con el expresidente Miguel Alemán Valdés, que tras dejar el poder se convirtió en un próspero empresario que incursionó en la naciente industria de la televisión, que él mismo concesionó como gobernante.

Un emporio que se transformó luego en un conglomerado de empresas que creció durante cinco décadas y tomó un nuevo impulso tras la incursión en la política del hijo del expresidente, Miguel Alemán Velasco, quien fue uno de los socios principales de Televisa, a la que llegó incluso a dirigir en su época de oro y que, a la par de mantener sus negocios, fue postulado por el PRI como senador y luego electo gobernador de Veracruz, momento en el que le transfirió la estafeta a su hijo, el tercero de la dinastía político-empresarial Miguel Alemán Magnani.

Ya bajo la conducción de Alemán Magnani se creó lo que hoy se conoce como Grupo Alemán en 1999 y para 2005 sorprendía al crear Interjet, la primera aerolínea de “bajo costo” en el país, cuyo despegue exitoso fue también el del junior de los Alemán que no sólo expandía los negocios familiares, sino que continuaba con el crecimiento de una fortuna económica que nació de la simbiótica relación entre los negocios privados y la política, una práctica común y consensuada en el viejo régimen del PRI, continuada en los dos sexenios panistas y que, en su discurso de campaña, Andrés Manuel López Obrador se comprometió a terminar impulsando “la separación del poder político del económico”.

Paradójicamente, al inicio del sexenio, la 4T parecía sonreírles a los Alemán, que tenían una relación amistosa con el presidente, tanto que López Obrador los nombró como parte de su “Consejo Asesor Empresarial”. Pero la cercanía no bastó para que el SAT de Raquel Buenrostro les cobrara adeudos fiscales y amenazara con meter a la cárcel “a toda la familia si no pagan”, lo que provocó la huida y el exilio de una de las familias más representativas de una época en la que hacer política y negocios al mismo tiempo era una de las prácticas del sistema, al amparo del cual se crearon inmensas fortunas y emporios empresariales. Hoy uno de esos imperios parece llegar a su fin.

NOTAS INDISCRETAS…

Ayer domingo, en el restaurante Loma Linda del Paseo de la Reforma todo era como en cualquier domingo en el que familias acomodadas acuden a compartir a ese restaurante cuando hasta una de las mesas se acercó un hombre que comenzó a alzar la voz. Sentada, comiendo con su familia, estaba la exsecretaria de Gobernación y nueva presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero, y el comensal comenzó a decirle que no estaba de acuerdo con las políticas del presidente López Obrador, pero ante la actitud estoica de Doña Olga, que no respondía a sus comentarios, el hombre comenzó a subir el tono y a proferir palabras ofensivas en una actitud amenazante. La escena incomodó al resto de los comensales y ante el escándalo llegaron los capitanes de meseros del lugar para pedirle al cliente inconforme que se tranquilizara y cuando comenzaron los manoteos y jaloneos, el gerente se acercó a la senadora Sánchez Cordero para ofrecerle cambiarla de mesa. La presidenta del Senado se levantó, con el mismo estoicismo con el que resistió la retahíla de palabras y ofensas del ciudadano, y fue llevada junto con sus acompañantes a la terraza ubicada en la planta alta. Ni hablar ambos en su derecho, el ciudadano y la funcionaria con su silencio, pero sin duda el momento fue incómodo para los comensales que lo presenciaron y nos lo comentaron… 

La empresa NSU Protección Shield ha crecido de forma exorbitada bajo el amparo de dos gobiernos estatales en Sonora rentando armas a quien las ocupe. Esta empresa de seguridad primero fue ligada al gobierno panista de Guillermo Padres, a través de su cuñado Roberto Dagnino, y ahora, bajo el amparo de Claudia Pavlovich y sus aliados obtuvo millonarios contratos. Lo que llama la atención es que mientras la empresa, que presume ser una de las pocas con licencia de portación de armas de Sedena y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, la han sancionado en varios estados del país por operar sin permisos estatales, en Sonora se le ha dado manga ancha y jugosos contratos en el gobierno de Pavlovich que está por terminar. El tema ya está siendo observado por la administración morenista que tomará el control en Sonora y hay quejas de que NSU Protección Shield, que tiene oficinas en Hermosillo, no cumple con las normas y protocolos de seguridad y las armas que les autorizó portar la Defensa las rentan sin la menor investigación a escoltas y empresarios burlando las leyes y reglamentos. Pero hasta ahora, dicen en Sonora, “por orden directa del Palacio de Gobierno” esta empresa es intocable…

Con dos retenciones por parte de la CNTE y una problemática social y política que está descontrolada en Chiapas, el presidente López Obrador dijo ayer, al finalizar su gira por el estado, que no había tales problemas ni inconformidades en el territorio chiapaneco y que todo era parte de “un plan para golpear al gobernador Rutilio Escandón”, a quien sus amigos, como el presidente, le llaman afectuosamente “Ruti”. Es decir, que la inédita y preocupante escena de la camioneta presidencial inmovilizada y rodeada por manifestantes inconformes, maestros, madres de desaparecidos y personal médico, que este fin de semana se vio dos veces, era solo parte de un “compló” contra el buen “Ruti” y Chiapas sigue siendo el paraíso de Fray Cristóbal de las Casas. A los dos últimos presidentes que minimizaron e ignoraron la conflictividad y explosividad social en Chiapas, por problemas lo mismo de pobreza y marginación históricas, por conflictos de tierras o religiosos, como fueron Carlos Salinas y Ernesto Zedillo les terminó explotando el estado a uno con la irrupción armada zapatista y a otro con la masacre de Acteal. Hoy López Obrador dice que en Chiapas no pasa nada, que todo es un complot y que “ni el FRENA ni la CNTE detienen al presidente”. Y eso que ahora a todos los conflictos ya mencionados se le suma la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación que le disputa territorios y control al de Sinaloa. Por eso en Chiapas “no pasa nada” hasta que pasa… Los dados manda Escalera. La semana promete. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 13)

Jaque mate // Desaprender

Un reportaje de la BBC contaba este 28 de agosto el caso de Radhika Kumari, una niña dalit (“intocable”) de 10 años en el estado indio de Jharkhand que, 17 meses después de haber dejado de tener clases, ha olvidado buena parte del alfabeto hindi que con anterioridad manejaba bien.

En la India, como en México y otros países pobres, la suspensión de clases presenciales ha significado que niñas como Radhika se están quedando sin educación. En su aldea no hay internet; y, si bien las televisoras han estado transmitiendo clases, no alcanzan a ciertas comunidades o no cumplen con eficacia la labor educativa. El economista Jean Dreze entrevistó a Radhika y a 35 niños más de nivel primaria en su aldea y llegó a la conclusión que 30 de los 36 “no podían ya leer una sola palabra”.

En la India, como en México, las clases medias y altas han logrado sacar algún provecho de la instrucción a distancia. Sus familias cuentan con internet, teléfonos inteligentes, computadoras y televisores, sus padres tienen la preparación para apoyar a sus hijos; los más pobres, no.

Una de las consecuencias del cierre de clases ha sido profundizar la brecha entre pobres y clases medias y altas. Radhika estaba en segundo de primaria cuando se suspendieron sus clases y ahora ha pasado a cuarto. Como en México, en la India se promueve automáticamente a los niños sin importar sus conocimientos. Radhika, sin embargo, no solo no ha aprendido nada nuevo, sino que ha desaprendido mucho de lo que sabía en sus dos primeros años de primaria. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 10)

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 La ceremonia del adiós/Jorge Fernández Menéndez

Razones,Excelsior, 

Apenas la semana pasada recordábamos en este espacio la salida, en 1997, de Emilio Chuayffet de la Secretaría de Gobernación después de que no pudiera impedir que la oposición unida se hiciera con el control, por primera vez en 70 años, de la Cámara de Diputados.

Emilio, un político poderoso, con experiencia, venía de gobernar, y bien, el Estado de México. Había asumido Gobernación cuando aquella era una dependencia por la que pasaba literalmente la gobernabilidad del país. Reemplazó a Esteban Moctezuma, vueltas que da la vida, ahora nuestro embajador en Washington. Su toma de posesión en Palacio Nacional fue prácticamente la de un primer ministro y muchos pensaron que Zedillo ya había decidido desde tan temprana hora su sucesión.

Pero el poder es ingrato y desgasta: poco a poco la interlocución de Chuayffet se fue perdiendo, deteriorando. En las elecciones de 1997, al PRI no le alcanzaba para tener mayoría propia en la Cámara de Diputados, pero seguía siendo, con amplitud, la primera minoría. La oposición, hasta entonces muy dividida entre el PAN y el PRD, más con el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en la Ciudad de México, parecía imposible que alcanzara un acuerdo.

Los errores de operación del gobierno, la incapacidad de hacer acuerdos con alguna de esas fuerzas opositoras, terminaron uniéndolas, y para el primero de septiembre se hicieron con el control de la Cámara de Diputados. Chuayffet trató de impedirlo hasta el último momento, amenazando incluso con no permitir que se instalara el Congreso. Fracasó, la interlocución con las fuerzas políticas recayó, desde entonces (en buena medida ya la tenía), en Liébano Sáenz, jefe de la oficina del presidente Zedillo. Unos meses después, Chuayffet dejó Gobernación en manos de Francisco Labastida, quien sería a la postre candidato presidencial, derrotado a su vez en 2000 por Vicente Fox.

No hay historias circulares, pero en ocasiones se parecen. La caída de Olga Sánchez Cordero estaba anunciada desde tiempo atrás. La Secretaría de Gobernación inició una lucha interna para recuperar protagonismo y espacios, que incluyó golpes muy evidentes contra el consejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, quien tiene buena parte de la operación del gobierno federal en sus manos (algo similar a lo que hacía, en su momento y para continuar esta analogía, Liébano). Olga pidió tener control sobre varios capítulos decisivos en las últimas semanas, sobre todo en la búsqueda del periodo extraordinario para legislar sobre revocación de mandato, pero también intervino en temas de la Suprema Corte y del Tribunal Electoral. Incluso se difundió que ella sería la única interlocutora con el Congreso. Cuando la secretaria de Gobernación le demandó al presidente López Obrador jugar ese papel, el mandatario le dio su autorización, pero le advirtió que si no había resultados lo sentiría como un fracaso y estaría muy decepcionado. No hubo resultados y la salida de Olga estaba ya decidida.

A eso se suma que el descontento con su gestión se amplía a otras áreas. Por ejemplo, el trabajo de Alejandro Encinas en la Subsecretaría de Derechos Humanos está plagada de buenas intenciones, pero es una suma de fracasos, sobre todo en temas como Ayotzinapa. En ámbitos militares y de seguridad, muy cercanos al propio Presidente, se considera que Encinas es uno de los mayores problemas a la hora de ejercer sus responsabilidades. Para algunos podría ser un elogio: no lo es.

Lo cierto es que López Obrador quitó a Olga y colocó en su lugar al gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, su amigo y compañero, como lo calificó el Presidente, un hombre forjado, sobre todo, en la política de a pie, más allá de su paso por la gubernatura, pero con mayor carácter y empaque para esa función y con una característica imprescindible en esta administración: será absolutamente disciplinado a las indicaciones presidenciales.

Tendrá un papel más activo que Olga, pero, sin duda, la operación central del gobierno seguirá estando en el círculo cercano al Presidente, que no está exento tampoco de diferencias internas y de una centralización tan intensa en torno al mandatario que le hace perder efectividad. Sánchez Cordero será la presidenta de la Mesa Directiva en el Senado, en donde dependerá, y mucho, de su cooperación con Ricardo Monreal: sin experiencia legislativa y sin lazos con la mayoría de los legisladores, del oficialismo y de la oposición, ya vivió lo que es querer operar sin contar (o dejándola a lado) con Monreal.

Lo que no se termina de entender es que para recibir, como en todo en la vida, pero más en un Congreso sin mayorías, hay que dar. La lógica de imponer legislación y cambios constitucionales pudo funcionar inmediatamente después de las elecciones, pero cuando ya estamos en la segunda mitad de su mandato, y cuando se perdieron espacios legislativos, necesariamente el gobierno tendrá que negociar si no quiere caer en la parálisis legislativa. Y como la agenda que quiere sacar el presidente López Obrador en este periodo es básicamente constitucional, requerirá de una mayoría calificada que no tiene.

En la gestión de gobierno no sólo se requieren credenciales intachables como las que tenía Sánchez Cordero en su paso por el Poder Judicial, sino también capacidad de operación y saber para qué es el poder que se detenta. Se trata de política, no de buenas intenciones.

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Mes y medio y AMLO ya relegó a Ramírez de la O/Mario Maldonado

Ramírez de la O tendrá nulo margen de maniobra: se ceñirá a lo que le ordene su amigo de décadas

El Universal 30/08/2021;

Un mes y medio ha transcurrido desde que Rogelio Ramírez de la O fue designado por Andrés Manuel López Obrador como nuevo secretario de Hacienda. Suficiente tiempo para saber si, ahora sí, el encargado de la política económica del país tendrá más autonomía para gestionar las finanzas públicas del gobierno y ejecutar un verdadero Plan Nacional de Desarrollo.

A juzgar por las escasas apariciones públicas del nuevo secretario, la poca comunicación que ha tenido con las fuerzas políticas y grupos de poder –como los empresarios–, así como el spot publicitario en el que sale con el Presidente de cara al tercer informe de gobierno, Ramírez de la O tendrá nulo margen de maniobra: se ceñirá completamente a lo que le ordene su amigo de hace décadas, Andrés Manuel López Obrador.

En política, la forma es fondo. El spot de 30 segundos publicado el sábado en la cuenta de Twitter del Presidente, en el que aparece en Palacio Nacional junto a Ramírez de la O, se deja ver claramente quién será el encargado de proponer el Presupuesto 2022 y todo lo que contendrá el Paquete Económico que enviará la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados el próximo 8 de septiembre.

En el video López Obrador asegura, sin recato alguno, que su oficina, además de recibir a “empresarios y banqueros”, aprueba el Presupuesto –una facultad exclusiva de los diputados–, por lo que la ‘misión’ del secretario de Hacienda es hacer cumplir al pie de la letra lo que diga. Y en los tres segundos que le permite a Ramírez de la O hablar, este solamente esboza una frase de lugar común que se pudo haber ahorrado: “Estoy aquí para servir al pueblo de México”, apunta el secretario, quien se nota incómodo, descolocado.

El spot presidencial se publicó un día después de que Ramírez de la O acudió al Senado a la reunión plenaria de los legisladores de Morena. Ahí tampoco dijo mucho, o más bien nada nuevo, sobre el contenido del Paquete Económico del próximo año y la agenda económica. El secretario repitió lo que dice el Presidente: “Que se dará prioridad a los programas sociales, que no habrá aumento de impuestos, que se va a mantener la estabilidad macroeconómica y las finanzas públicas, que no se contratará nueva deuda y que apoyará proyectos regionales de desarrollo”.

Sobre la reforma fiscal que promoverá el gobierno federal, y que va a estar incluida en la miscelánea fiscal del Paquete Económico 2022, reiteró lo que ha dicho la jefa del SAT, Raquel Buenrostro, y el Presidente: “Que habrá una simplificación administrativa para el pago de impuestos y que se enfocarán en combatir la evasión fiscal, sobre todo de los grandes contribuyentes”. Nada nuevo.

Ramírez de la O reiteró que buscará un mayor acercamiento con la iniciativa privada para detonar proyectos estratégicos; sin embargo, el deseo del secretario por tener una mejor relación con los hombres y mujeres de negocios no ha pasado siquiera por convocar a una reunión con la cúpulas empresariales, como la que tuvo el canciller Marcelo Ebrard la semana pasada, en la que demostró su buena relación con los multimillonarios mexicanos.

En lo que sí profundizó Ramírez de la O fue en la propuesta que hizo al Presidente para utilizar los 12,117 millones de dólares que envió el Fondo Monetario Internacional al Banco de México. El secretario de Hacienda, en una clara intromisión a la autonomía del banco central, quiere que se usen esos recursos para prepagar deuda pública.

“Se está evaluando destinarlos al pago de la deuda que tiene las mayores tasas de interés, a la reducción del costo financiero, y una parte al presupuesto”, apuntó. Interesante que el secretario de Hacienda admite que quiere echar mano de esos recursos también para financiar el Presupuesto 2022. ¿Es el reconocimiento de que los ingresos estimados no alcanzarán para cubrir el gasto público, principalmente el destinado a los programas sociales y a los cuatro proyectos de infraestructura insignia del gobierno?

Un mes y medio en el que Ramírez de la O no ha realizado tampoco los cambios que tiene previstos en Hacienda. La aceptación con la que llegó el nuevo secretario a tomar las riendas de la política económica se ha desgastado muy rápido, principalmente por la enorme sombra que hace sobre él su jefe, el presidente López Obrador.

Nueva ley de juegos y sorteos

Si bien el negocio de los casinos ha crecido a través de la instalación física de centros de apuesta —previo a la pandemia habían 384 salas en funciones—, la tendencia se ha modificado hacia la digitalización. El reto ahora es consolidar la nueva Ley Federal de Juegos y Sorteos, para lo cual la directora de esta división en la Secretaría de Gobernación, Alma Itzel de Lira Castillo, busca escuchar las voces de los empresarios del sector.

En marzo pasado hubo encuentros con la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuestas, que encabeza Miguel Ángel Ochoa, así como con la Asociación de Permisionarios de Juegos y Sorteos, a cargo de Alfonso Pérez Lizaur, y con el Capítulo mexicano de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Juego. En las últimas semanas la funcionaria se reunió en Cartagena, Colombia, con los presidentes de la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar, Evert Montero Cárdenas; de la Coljuegos, César Augusto Valencia; de la Corporación Nacional de Empresarios de Juegos de Sorteo y Azar, Elizabeth Maya Cano; y de la Asociación Colombiana de Operadores de Juegos, de Juan Carlos Restrepo.

La labor de Lira Castillo es actualizar y regular de una vez por todas a un sector que sigue siendo importante en el país, a pesar de que el presidente López Obrador prohibió otorgar nuevas licencias para operar casinos. Este negocio genera 10 mil millones de pesos anuales y se calcula que 170 mil familias dependen de él. Aporta 5 mil millones de pesos al fisco, vía el SAT, y 2 mil millones de pesos a las entidades federativas.

Investigan a NSU en Jalisco

Una carpeta de investigación se abrió contra la empresa de seguridad NSU Protección Shield. Las pesquisas comenzaron en Jalisco, entre otras cosas por presuntamente rentar armas de uso exclusivo del ejército a un empresario restaurantero de origen cubano y sus escoltas detenidos en 2020. La empresa no acreditó el permiso local del estado que gobierna Enrique Alfaro ni el origen del armamento. Fuentes cercanas al caso aseguran que la firma ha metido en aprietos a farmacéuticas en la Ciudad de México por falsificar documentos que acrediten su regulación.

Fiscal de Yucatán, en el ojo del huracán

El fiscal general de Yucatán, Juan Manuel León, sigue metido en la polémica tras la muerte del joven José Eduardo Ravelo, cuyo caso tiene aún más dudas que certezas. El problema, aseguran, es que el fiscal tiene dos jefes: el gobernador Mauricio Vila —quien quiere presidir el PAN y sueña con la candidatura a la Presidencia de la República— y el tres veces secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saiden Ojeda. León ha quedado atrapado en los juegos de poder local, lo cual ha mermado su capacidad de respuesta a la ciudadanía en el caso de Eduardo Ravelo. Muchas voces en el estado se preguntan qué va a pasar con las 22 personas fallecidas a manos de la policía local en el sexenio de Vila.

@MarioMal

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Buscándolos, seguiremos/Denise Dresser

en REFORMA, 30 Ago. 2021;

Carta a mi hijo,

Te pienso, te extraño, te escribo, hoy con añoranza particular. Vi el documental Te nombraré en silencio, un homenaje a «Las rastreadoras de El Fuerte», un acompañamiento a esas mujeres aguerridas que escarban la tierra en busca de sus suyos. Tú no formas parte de la numeralia de los desaparecidos, los 70,000 ausentes. Aunque lejos, ahí estás y puedo, cada par de meses, tocarte, abrazarte, verte sonreír, acariciar tu pelo como cuando eres niño. Ellas no. Ellas son las madres heridas, víctimas de la patología de las armas, y la violencia, y la guerra sin fin. Caminan, con picos y palas, entre el dolor y la esperanza, con la cara de alguien impresa en la camiseta, la falta de alguien agrietando el corazón.

Termina la película. Lloro. Corro a tu cuarto, a tocar la ropa que dejaste, a hojear los libros que has leído, apilados sobre el escritorio. Si te marcara por el celular quizás contestarías, o me mandarías un mensaje de texto, un emoji. Pero pienso en qué sucedería si eso no fuera así. Si algún día desaparecieras, y tu nombre y tu cara acabaran pegados en un póster, o en una lista elaborada a mano por un funcionario de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, o la Comisión Nacional de Búsqueda. Si tuviera que buscar huesos en el desierto, de tacones, como «la mujer de las zapatillas». Si recorriera paraje tras paraje, armada con una varilla de metal, como las que ellas cargan. Cuando la entierras, sacas la punta y la hueles, sabes que abajo hay algo humano. Yo estaría ahí, bajo el sol acribillador. Olería la tierra hasta encontrarte.

Sentiría lo que ellas sienten. Que la violencia es algo ajeno, hasta que te toca. Que tendré una vejez muy triste; se me perdió mi hijo. Que una madre se vuelve perra para defender a quien parió y yo sería una fiera. Sé qué número de tenis calzas, cuánto mides, qué parte de la muñeca te rompiste en un accidente en la patineta. Sé tus señas de identidad y las repetiré en una oficina tras otra. Denunciaría -como «Las Rastreadoras» lo hacen- a los peritos incompetentes, a los fiscales indolentes, a los gobiernos que nos ignoran porque mientras no apareces, no cuentas como muerto. Y a los presidentes no les gusta que crezca el número de muertos.

Me aprendería todos los huesos del esqueleto humano, trazándolos en el póster pegado en la oficina de las buscadoras. Aprendería a reconocer partes de la mano, entre los restos de animales de carroña bajo la tierra reseca. Sabría que el mayor número de desaparecidos los producen las policías municipales, porque les pagan tan poco que terminan vendiéndose al narco local, o al crimen organizado. Entendería que «gobierno es gobierno; la misma chingadera», prometiendo y luego dejándonos solas. Ellas los llaman «delincuentes con charola». Y sabiendo que quien busca es una amenaza ante los poderosos que te dan la espalda, también haría lo que ellas hacen: despedirme de mis cosas al salir de casa. No sé si volveré. Sentiré miedo de hurgar, miedo de encontrar, miedo de no hacerlo.

Te nombraría en silencio, y en voz alta, y a gritos. Como ellas nombran a Roberto, y a Juan, y a Jesús, y a Josué, y a Salvador. Aprendería a perdonar, porque «no buscamos culpables; buscamos nuestros tesoros». Pondría tu lugar en la mesa todas las noches. Te platicaría mientras preparo el café por las mañanas. Saldría a caminar, a buscarte, aunque me duela decir que estamos caminando sobre muertos. Y te extrañaría siempre. A ratos se me olvidaría que no estás, y te marcaría para platicarte en qué ando. Recordaría todo el amor vertido en ti. Mi muchachito. Abrazaría muy fuerte a quien encontrara al suyo, aunque fueran solo sus dedos. El amor se volvería un acto de heroísmo.

Marcharía a Palacio Nacional, al Senado, a la Fiscalía General, con las otras guerreras que no se rinden. Detendría la suburban del Presidente, y golpearía la ventanilla para exigirle que cumpla con su promesa de parar la violencia, y escuchar a las víctimas, y crear una Comisión de la Verdad. Denunciaría un país que permite la desaparición de nuestros hijos, que rompe sus cuerpos y nuestra alma. Nadie es inocente aquí. Todos somos cómplices por desidia o ignorancia o lealtad política o privilegio de clase. Hasta que una noche, tu hijo no vuelve a casa. Dejas de ser madre para convertirte en rastreadora. Y yo prometería seguir y sobrevivir por ti. Hasta encontrarles.

Astillero

 AMLO-CNTE: adelantar batallas // Izquierda social, contra la electoral // Ecología, feminismo, maestros // Presiden Moreira y Sánchez Cordero

El presidente de la República aprovechó que una protesta de grupos ciudadanos constituida sobre todo por miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) cerrara el paso a su camioneta en Tuxtla Gutiérrez el viernes pasado para desatar una abierta confrontación con la dirigencia estatal (y también de Michoacán) de ese movimiento magisterial.

A partir de esa mañana en que durante dos horas se mantuvo a las afueras de la zona militar de Tuxtla Gutiérrez, donde tenía programado desahogar una reunión de seguridad y, luego, la tradicional conferencia de prensa, el presidente López Obrador ha sostenido críticas duras a los liderazgos de la corriente magisterial no oficialista, a la vez que ésta ha mantenido valoraciones igualmente rudas hacia la Presidencia de la República, repitiendo los bloqueos a la Primera Suburban del País (1aSP) en los dos días subsecuentes.

En sus acciones y alegatos, cada contendiente tiene una parte de razón pero, en el fondo, ambos corren el riesgo de registrar pérdidas que sus reales adversarios ya están paladeando. Como suele suceder cuando se rompe una ilusión o un proyecto compartido (la CNTE es y ha sido de lo que se llama izquierda, con vocación electoral individual a favor de AMLO), las declaraciones y señalamientos llevan una carga de despecho y buscan herir o echar sal en las heridas del ahora contrincante circunstancial. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)

Abnegación

Olga Sánchez Cordero dejó la Secretaría de Gobernación sin haber ejercido el cargo. Supongo que habrá pasado largas horas en la oficina de Bucareli, pero no llegó a conducir, en ningún momento, la política interior. A decir verdad, no parece que haya tomado posesión. El calificativo que se usó tantas veces para describir su función en el gabinete es severo, pero no es injusto. La ministra en retiro fungió de adorno: una presencia que le permitió al candidato y luego al Presidente aparentar lo que no era.

No cumplió una labor efectiva. Su trayectoria fue puesta al servicio de una simulación: hacer creer que el populista tenía un compromiso con la ley que jamás ha sentido. Se le invitó seguramente a una tarea imposible, pero su responsabilidad como observadora pasiva es enorme.

Quedará el registro de su inacción y de todos sus silencios. Presa de la demagogia de un político al que sigue describiendo como “un hombre bueno”, Olga Sánchez Cordero colaboró con un gobierno que ha impulsado una terrible regresión militarista y que emprende un severo proceso de de constitucionalización.

Olga Sánchez Cordero sirvió a un Presidente que ha atacado incesantemente todos los núcleos de crítica y de independencia. No levantó la voz (por lo menos en público) por los valores que dijo defender antes de ingresar al gobierno. Cuando así convino al jefe, se fue en silencio. (Jesús Silva Herzog – Márquez, Reforma, Opinión, p. 10)

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