26 de octubre de 2021

Columnas de Opinión

del sábado 9 de octubre de 2021

Trascendió

Que con su declaración de abrir un debate abierto y amplio a favor de la reforma energética presidencial, el gobernador de Oaxaca, el priista Alejandro Murat, ha despertado la polémica nacional al punto de que ya se le señala como el próximo “gobernador de oposición” que se va a integrar al gabinete federal y hay quienes aventuran que será en la Comisión Federal de Electricidad, bajo el mando de Manuel Bartlett Díaz. Hay que recordar que PAN y PRD han amagado con romper el frente opositor si el tricolor, con Alejandro Moreno a la cabeza, apoya la iniciativa.

Que ya se les ve muy cercanos a los aspirantes presidenciales Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard, quienes este lunes se volverán a encontrar en el Senado pero no para hablar de la sucesión, sino del balance de la reunión de Alto Nivel que sostuvieron este viernes en materia de seguridad con una comitiva de Washington encabezada por el secretario de Estado, Antony Blinken, quien por cierto disfrutó mucho la paráfrasis de Andrés Manuel López Obrador a Porfirio Díaz: “Bendito México, tan cerca de Dios y no tan lejos de EU”.

Que el secretario de Seguridad Nacional de EU, Alejandro Mayorkas, debió quedarse con un huequito después del saludable desayuno que ofreció Palacio a él y la comitiva de su país participante en el Diálogo de Alto Nivel, por lo que antes de tomar rumbo al aeropuerto capitalino, el aparatoso convoy del Servicio Secreto hizo una escala en la taquería El Caminero, en la calle Río Lerma, a espaldas de la embajada de Washington en Reforma. Provecho(Milenio, Al Frente, p.2)

Doble Fondo / Acapulco, ese narcoparaíso que muere…

Tuve la fortuna de llegar a vivir a Acapulco cuando empezaba el siglo, en enero del año 2000, pero me enamoré del puerto muchos años atrás, como le ha sucedido a millones de mexicanos. Desde pequeño fue un sitio entrañable para mí: ahí tenía dos primas-hermanas y un primo-hermano y cuando mis padres me llevaban la pasaba muy bien. De adolescente y joven adulto lo gocé mucho más: cada vez que juntábamos dinero, amigos y yo nos escapábamos en coche, en autobús, incluso en avión, y nos divertíamos muchísimo entre nosotros, y a veces, en vacaciones, también con nuestras novias o amigas con quienes paseábamos en las playas y gozábamos las noches acapulqueñas.

La discoteca Baby’O era LA DISCOTECA, la más deseada, la más anhelada, la más admirada. Aunque su interior era superado por muchos antros más en cuanto a espacios y tecnología, esa pequeña cueva con su diminuta pista de baile era el más famoso sitio de reventón en todo México.

Hoy, es triste ver que ese lugar de tantas memorias afectivas se ha extinguido bajo el fuego criminal, pero el emblemático lugar nocturno solo era minúscula parte del andar: durante décadas lo más entrañable siempre fue la convivencia, las amistades y los amores que Acapulco estimuló y cobijó a cualquier hora y en cualquier rincón. Sus atardeceres portentosos, sus playas deliciosas, sus mares (sí, hay muchos mares con distintos temperamentos en Acapulco), su comida exquisita, su gente divertida y acogedora, su clima tan nutritivo.

En el 2000, cuando me volví acapulqueño durante cinco años que fueron una vida (ahí voté por el primer gobernador no priista en la historia local, Zeferino Torreblanca, que apaleó a Héctor Astudillo), primero viví solo en la hermosa Bahía de Santa Lucía, y después, a partir del 2001, con mi hijo mayor, Luciano, que en ese entonces tenía siete años. Acapulco estaba en su apogeo, repleto los fines de semana, atascado durante las vacaciones, todo mundo en gerundio, gozando la existencia… hasta que por ahí del 2004 el narco enloqueció e incendió el paraíso.

Como empresarios, los narcos guerrerenses siempre han sido unos estupendos clavadistas suicidas: mataron su mercado. Tenían compradores por montones: lugareños, chilangos cada fin de semana, turistas gringos y canadienses, pero su infame machismo y su codicia arrasó con todo. Se empezaron a pelear la plaza, yo te degüello a dos, yo te desaparezco a cinco, yo te ejecuto a veinte, yo te disuelvo a veinte. La más estúpida de las guerras narcas se libró en Acapulco. ¿Resultado? Los springbreakers gringos se despidieron para siempre del puerto, los chilangos de fin de semana dejaron de ir o se encerraron en sus departamentos y casas, y el lugar nunca se recuperó.

¿Y cuál fue la solución que encontraron estos brillantes delincuentes para reordenar todo ante la impavidez de los gobiernos municipales, estatales y federales que han pasado desde entonces a la fecha? Perdón por mi latín, pero el capitalismo de hamaca, el capitalismo de huevones. No hay otras palabras para describir lo que hacen: los que realmente gobiernan Acapulco son narco extorsionadores (los alcaldes no existen, es la verdad). Estos cobradores de piso no hacen nada durante la semana y hacia el jueves y viernes pasan a cada negocio a robar, a cobrar su infame impuesto criminal. ¿A quiénes? A todos. Lo documenté en varios reportajitos: le cobran al que vende gelatinas y cocos en la playa, al lanchero, al que renta motos, al restaurantero, al hotelero, al comerciante, a las escuelas privadas, a los que tienen puestos en los mercados, al abarrotero, al taxista, a todo mundo.

¿Quién puede sobrevivir pagando impuestos legales y viéndose saqueado cada semana por estos miserables que hoy mismo no se tientan el corazón para quemar negocios, taxis, y torturar y acribillar personas que se niegan a pagar el diezmo delictivo?

Acapulco lleva años así, moribundo. Su economía medio sobrevive lastimosamente gracias a que miles de mexicanos le siguen siendo fieles en Semana Santa, verano, algunos puentes y diciembre. El resto del tiempo el puerto es una especie de zombi tropical.

Pasan alcaldes, gobernadores, presidentes, y nada: las palmeras siguen bamboléandose cada vez más abandonadas… (Juan Pablo Becerra-Acosta M., El Universal, Nación, p.5)

Reforma eléctrica: ¿México en sentido contrario?

Mientras en el mundo avanza el desarrollo de energías renovables para la generación de electricidad, México frena y pone reversa de acuerdo con la iniciativa de reforma eléctrica, presentada por el Presidente, que modificaría los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución. La iniciativa deberá ser discutida por ambas cámaras del Congreso y aprobada o rechazada; también podría ser modificada a partir de la discusión y propuestas legislativas antes de ser aprobada. Morena carece de la mayoría calificada para aprobar reformas a la Constitución; necesitaría de votos adicionales por parte de la Alianza opositora o de alguno de los partidos lo que crea incertidumbre respecto a la posible aprobación de reforma.

De acuerdo con lo que se ha dicho, el objetivo de la reforma es rescatar y fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para garantizar la seguridad energética de México. ¿Por qué? La CFE tiene ya el monopolio de la transmisión. ¿Acaso no es suficiente?  El golpe duro de la iniciativa va contra las energías renovables, solar y eólica o cualquier otra; va contra la inversión extranjera o contra la nacional en energías renovables y limpias, o contra los pequeños productores que utilizan ya la energía solar con páneles en sus azoteas, de los cuales entregan la energía no utilizada a CFE; para ellos representa un ahorro y una contribución a una menor contaminación con energía limpia.  Y desde luego, la reforma pretende minimizar, o incluso eliminar la generación privada de energía eléctrica.

¿Para qué discutir una reforma basada en las energías no renovables y altamente contaminantes en un mundo en el que las energías limpias avanzan en sentido contrario? No es posible aceptar que la gasolina se produzca en México con combustóleo y acabemos envenenados por el aire que respiramos. Despreciamos la producción de energías limpias que se mide en TW (Terawatts), equivalente a UN TRILLÓN DE WATTS. No es posible que México se mantenga a la zaga de los países desarrollados, cuando acá son abundantes y crecen rápidamente las energías limpias y renovables, vinculadas con recursos naturales, de los que México es rico: sol, aire, agua.

La discusión sobre energías limpias con las que avanza el desarrollo energético en el mundo, es necesaria, aunque no para discutir una iniciativa que va en sentido contrario. Y que, por cierto, tendrá elevados costos para el país, para la inversión, para el desarrollo y la salud.  Es necesario un nuevo proyecto de reforma energética, incluyendo las nuevas tecnologías con energías renovables.

La susodicha reforma presentada al Congreso pretende mantener las energías no renovables y altamente contaminantes a base de petróleo, gasolinas, diésel o combustóleo, que es el detritus del petróleo-basura y que nadie compra ya para la generación de energía eléctrica, México tiene toneladas de este supercontaminante combustóleo y pretende utilizarlo en refinerías de gasolina. Pretende también echar a andar viejas refinerías con un costo económico y de contaminación alarmante. No es una cuestión menor lo que deberán aprobar, rechazar o modificar a fondo en la Cámara de Diputados (cámara de origen) y posteriormente el Senado.

Optar por el rechazo a las energías renovables y no contaminantes en 2021 es vivir en un pasado que ya no existe, es vivir fuera de los avances en el mundo, es fortalecer que todos los días sigamos respirando energías contaminantes. Utilizar energías no renovables y altamente contaminantes fortalece el cambio climático.

Las energías solar, eólica e hídrica son nuestro futuro, y puede afirmarse que ya son parte de nuestro presente: tenemos sol y viento como pocos países en el mundo. Si mejoramos el medio ambiente en vez de deteriorarlo, tendremos cada vez más recursos naturales utilizables. Hay que entender que ya estamos en el siglo XXI y que es tiempo de cambios energéticos en el mundo de los que estamos aún al margen, mirando al pasado.

La transición hacia fuentes de energías limpias en el mundo ha comenzado y es cada vez más amplia, las nuevas fuentes energéticas están siendo aceptadas en el mundo entero. No hay que “rescatar la generación de energía eléctrica” como si no la tuviéramos. Hay que avanzar en las fuentes no contaminantes y renovables de energía eléctrica. Si estamos retrasados, ¿para qué seguimos viendo para atrás y pretendemos dar vuelta y avanzar en sentido contrario? Tenemos los recursos y la capacidad para producir energías limpias y renovables. Y por cierto que Cárdenas y López Mateos miraban hacia adelante en su tiempo.

¿Acaso México no puede pensar y desarrollar una reconversión energética cuando el sector energético mexicano requiere una renovación con vista al futuro? ¿Acaso no es importante que haya ya un modelo de generación de energía de productores pequeños y medianos, independientes, que entregan la energía que no utilizan a CFE y eso reduce su factura de pago? Son importantes también los grandes y experimentados productores de energías limpias. Altos costos tendrá que pagar México por contratos incumplidos o cancelados de empresas nacionales y extranjeras.

Finalmente habría que considerar que es necesario discutir un auténtica reforma eléctrica que avance por el camino de la renovación con proyección hacia el futuro. Estamos ya muy retrasados en cuanto a desarrollo de energías renovables y limpias. No podemos seguir considerando que nuestra fuente principal de energía eléctrica se deriva del petróleo y estar fuera de las energías del siglo XXI. Basta de energía más cara y contaminante.

Puntualizando, llama la atención que en la iniciativa presidencial se incluye la desaparición de los órganos reguladores autónomos: la Comisión Reguladora de Energía y la Comisión Nacional de Hidrocarburos que regula el sector petrolero.

Mirar al futuro, ver el horizonte y avanzar en materia de energía eléctrica con nuevas tecnologías es necesario. Grave error: con altos costos se cancelaron contratos de energía eólica y solar muy avanzados, con la vista puesta en el pasado. Hoy necesita México las nuevas energías renovables y limpias para una nueva política energética en el siglo XXI. (Enriqueta Cabrera, El Universal, Opinión, p.14)

El Santo Oficio / La gira del adiós

Es un genio, piensa el cartujo al escuchar al Presidente de la República, quien, para continuar dominando el espacio mediático, donde nadie le hace sombra, después de destapar a sus corcholatas para sucederlo en el poder —entre ellas una clara favorita—, de publicar la primera parte de su testamento político, de espantar a la dirigencia priista para llevarla al redil de la llamada cuarta transformación, de pretextar la defensa de la abollada investidura presidencial para no acudir al senado a la entrega de la Medalla Belisario Domínguez a la maestra Ifigenia Martínez, ejemplo de congruencia intelectual y política, anuncia, aunque no la denomine de esta manera, su gira del adiós.

Un tuit de Lilly Téllez le proporcionó la excusa perfecta para no visitar los terrenos de Ricardo Monreal, por ahora lejos de su corazón; y un portazo de alrededor de 250 personas en Huauchinango, Puebla, cuando encabezaba una reunión de trabajo en el recinto ferial, le dio la idea de volver a los mítines multitudinarios. Los manifestantes deseaban exponerle sus problemas, ser escuchados. López Obrador, con humildad, les dijo: “Yo entiendo que ustedes quisieran verme a mí, que yo les atendiera personalmente…”, resolviendo entonces congregar otra vez a sus fieles en las plazas públicas a partir del próximo 20 de noviembre, aniversario de la Revolución: “la tercera transformación de la vida pública del país”.

En Apizaco, Tlaxcala, un día después de lo sucedido en Huauchinango, precisó: el acto inaugural del nuevo periplo será en el Zócalo y está convocado “todo el pueblo (…) para que ya no haya portazos, porque además la gente ya quiere tener más participación”.

Al primer mandatario lo esperan tres años intensos a lo largo y ancho del país, preparando el terreno para la sucesión morenista, despidiéndose, sin decirlo abiertamente, de sus fans, regodeándose con la aclamación popular. Será un adiós de discursos y palabras reiteradas una y otra vez, como el repertorio de los viejos cantantes, cautivos de la nostalgia, con frecuencia desdeñosos de nuevas propuestas, incapaces de mirar hacia el futuro.

Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén. (José Luis Martínez S., Milenio, Al Frente, p.2)

Sobre la marcha / El PRI se va, se va…

 La disyuntiva planteada por el mandatario; o son el PRI cardenista, nacionalista y revolucionario (el de López Mateos también) o son el PRI salinista, tecnócrata, neoliberal y corrupto, sacó a flote que en el otrora partidazo hay de todo.

Los diputados del PRI detentan hoy el poder nominal, Alejandro Alito Moreno, despacha a dos manos, líder formal y diputado federal; Rubén Moreira coordina al rebaño tricolor, su esposa, Carolina Viggiano Austria, es la secretaria general del CEN.

Hace un par de días Alito movió la estructura de enlaces con el Legislativo y otras representaciones del partido; los damnificados fueron los cercanos a la bancada priista en el Senado, comenzando por Miguel Osorio Chong. Los hilos de poder que les fueron arrebatados avisan cómo se corrió el centro de gravedad del partido fundado por Plutarco Elías Calles.

La reforma eléctrica fue el punto de apoyo para que AMLO colocara al PRI contra las cuerdas; su apoyo en la Cámara de Diputados es indispensable; el Presidente López Obrador insiste en que no hay moneda de cambio sino un llamado a la reflexión en favor del bien popular.

Las inferencias sobre si Alito y compañía acompañan a Morena y aliados para aprobar la reforma constitucional, las investigaciones a la cuenta pública de Campeche serán light o densas si descarrilan la voluntad presidencial, no es más que una de las varias especulaciones que caben cuando los partidos borran ideario e ideología a favor del pragmatismo que huye del ámbito penal.

Los gobernadores tricolores, tercera pata de una mesa a punto de caer se alinean con Palacio Nacional y desde sus feudos llaman a la reflexión, a no decir nunca digas nunca por si se ofrece. En las mismas, los representantes populares que no salen a atender una sola entrevista, por algo será.

En San Lázaro y en las ínsulas estatales de la fracción parlamentaria se presagia de nueva cuenta que habrá PRI-Mor a pesar de los llamados, serenos o estridentes, de sus hasta ahora aliados PAN y PRD que amenazan con disolver la coalición Va por México. O es electoral y legislativa o no es insiste el pastor azul Jorge Romero.

Los priistas, que no aparecen en medios, por algo será insisto, declaran que nada ni nadie los presiona. Se presionan solitos. Preparan la escenografía para el cambio de cachucha, foros. Foros de discusión que los lleven a darse cuenta, luego de siete años, que la reforma eléctrica peñista que varios de ellos impulsaron y aplaudieron, es un desastre, que la buena es la nueva.

Sin embargo, en el Senado hay otro PRI. Uno con 12 apóstoles que no niegan la cruz de su pasado reciente y por tanto, rechazan la reforma desde ya, antes de que toque al Senado procesarla. Primero fue Claudia Ruiz Massieu y después Osorio Chong. No van, a ellos, a pesar de la especie de colas largas lista para jalarse desde la FGR autónoma que coincide constantemente con la voluntad presidencial, los del PRI dicen no al PRI-Mor.

Dinámica política que ya tiene un ganador claro y contundente; el Presidente López Obrador. Si el PRI se entrega en la Cámara baja, la alianza opositora poco temible ahora mismo será risible en el 2024.

Si el PRI aprueba la reforma eléctrica de López Obrador en una instancia y la rechaza en otra, el partido-partido será una caricatura que se dibuja sola. Morena absorberá vestigios e intereses que estimulan la concordia federal y algunos gobernadores tricolores serán abrazados por el poder de Palacio Nacional cuando el suyo se extinga.

Entonces el Presidente habrá transformado al partido que lo vio nacer en un ala más del que él gestó. Si el PRI milagrosamente rechaza la reforma y asume lo que venga vía auditorías y pesquisas fiscales, el Presidente esquivará todos los sinsabores futuros de una reforma de facto en el entramado energético; broncas inminentes en producción, transmisión y tarifas serán culpa de los salinistas priistas.

Si se aprueba, habrá electrocutado cualquier viso de alianza competitiva para su sucesión. Únicamente le restará ordenar a los suyos en derredor de quien se perfila como su candidata. Atemperar las chispas que brinquen cuando al diplomático y al operador les llamen a definirse, están o no conmigo. (Carlos Urdiales, La razón, La Dos, p.2)

Arsenal / ¿Votos del PRI sin moneda de cambio? Ajá

Dice el Presidente que “no hay negociación ni moneda de cambio” para lograr la aprobación de la reforma eléctrica. Alega que ellos, los diferentes, nunca han negociado ni lo harán. Suena bonito. Muy transparente. Pero es discurso, nada más.

La bancada presidencial en el Congreso –Morena, PT y Verde– está obligada a negociar. No le alcanza por sí sola para aprobar la iniciativa del Ejecutivo.

En ninguna de las dos cámaras, los morenos y sus rémoras tienen la mayoría calificada –dos tercios de los presentes– requerida para modificar los artículos de la Constitución (25, 27 y 28), como propone la reforma.

Los legisladores del PAN, PRD y MC ya fijaron postura en contra. No hay marcha atrás.

El único que sigue en la indefinición es el PRI. Tiene 70 diputados. Suficientes para sacar adelante esa iniciativa que, según AMLO, “fortalece a la CFE y beneficia a la oposición”, al sentar las bases para el regreso a la “mexicanización” –estatización- de la industria.

*En la mañanera de ayer, el Presidente negó que la reforma se vaya a negociar con el otrora partidazo. Hace cuatro meses no pensaba igual. Veía a los tricolores como potenciales aliados para hacerla realidad.

Dijo entonces: “Si se quisiera tener mayoría calificada, que son dos terceras partes, se podría lograr un acuerdo con una parte de los legisladores del PRI o de cualquier otro partido, pero no se necesitan muchos para la reforma constitucional”.

Para llegar a ese “acuerdo” –del que habló AMLO– se requiere una negociación. Algo que ceder a cambio.

El PRI no va otorgar los votos sólo porque el Presidente dice que la disyuntiva es entre seguir la ruta de Lázaro Cárdenas y Adolfo López Mateos o la de Carlos Salinas.

¿Qué se puede negociar? Cambios a la iniciativa. El senador Ricardo Monreal ya dijo que Morena podría “meter mano” a la reforma para sacarla por consenso.

El PRI –o más bien la cúpula del partido– puede negociar más presupuesto para sus gobiernos estatales o municipales, posiciones en el Congreso o, como ya hemos repetido, hasta impunidad.

Apuesta difícil. Entregarse le puede costar muy caro. Está en juego su sobrevivencia. No es exageración. Tiene compromisos firmados con el PAN y el PRD en materia energética.

El impacto en la alianza lo dejó claro el jefe nacional del PAN, Marko Cortés, durante su gira por Yucatán:

“Cualquiera de los partidos que nos salgamos de ese acuerdo que suscribimos para defender a México, las libertades, los equilibrios, los contrapesos, la Constitución, entonces ya no tiene razón de ser.

“La coalición Va por México tiene que servirle al país. Es fundamental que vayamos unidos, poniéndole un alto a Morena en sus afanes de destruir al país. Me refiero concretamente a esta reforma energética que busca cerrar la puerta a las energías limpias”, puntualizó.

Ya encarrerado, el panista le dio un un llegue al PVEM que, en los hechos, integra la coalición obradorista: “Si votara con Morena (la reforma eléctrica) ya no sería el Partido Verde Ecologista, sería el Partido Contaminante de México”. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p.4)

Linotipia / La nueva caja de Pandora

¿Por qué nos importaría a usted, a mí, que personas y empresas pongan su dinero en paraísos fiscales? ¿Por qué es vital entender la diferencia entre poner su dinero, esconderlo o no pagar impuestos? ¿Cómo se construye una investigación del tamaño de Pandora Papers?

Hace seis años, dos periodistas alemanes recibieron una filtración de 11.5 millones de documentos. Eran, principalmente, correos del servidor de Mossack Fonseca, despacho panameño que albergaba los negocios, y los secretos, de miles de ricos del mundo. El trabajo era encontrar quiénes eran esos clientes y para qué usaban el despacho. Los dos periodistas no podían solos, así que el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ) convocó a un enjambre de reporteros para ayudarlos.

La minería de datos, como la tradicional, implica una labor paciente, a veces muy tediosa, para separar lo que no sirve de lo que es valioso. En un solo caso uno puede pasar semanas leyendo correos inocuos hasta encontrar uno cuyo asunto es “Memo 1” y tiene un adjunto “Scanner Pro 1-22”, con algún documento que pruebe una transacción fraudulenta, que sirvió para esconder la fortuna de un político o el negocio turbio de una empresa. A veces estos correos permiten seguir una pista hasta el otro lado del mundo, a una corporación dueña de otra, a su vez de otra, que movió un dinero u ocultó un delito.

Después de aquel trabajo, en 2016, se publicó Panama Papers. Desde entonces, las oficinas fiscales han recuperado 1,360 millones de dólares de impuestos en el mundo.

En 2020, un equipo de periodistas en México comenzó a escarbar en una nueva base, de 11.9 millones de documentos filtrados. La minería no fue menos complicada. Primero, los reporteros buscaron en los millones de registros y armaron una base de datos de más de 3,000 personas relevantes para el interés público. Semanas después, cuando ya me había integrado al proyecto como parte del equipo de Univision, indagamos en una segunda lista de los 60 personajes más relevantes entre aquellos 3,000.

Pasamos las siguientes semanas revisando cada documento sobre esos personajes que nos habíamos repartido entre los seis reporteros que trabajábamos en la parte mexicana de la historia, con nuestros equipos en cada medio. Esa es una de las joyas del periodismo colaborativo. Una trabaja con la responsabilidad de lo que investiga, sabiendo que los colegas lo usarán también para sus historias. Algunos de los brillantes periodistas que participaron desde México en Pandora Papers pasaron muchas horas ayudando a otros fuera del país, cuyas historias en algún punto conectaban con nuestros hallazgos.

Con esta segunda indagatoria hicimos reportes de investigación, que sirvieron de insumo a 600 periodistas en el mundo para conocer nuestros principales hallazgos y consultar los documentos más relevantes en cada caso.

Terminamos esta parte a unos meses de publicar. Luego vino el reporteo. Buscamos datos públicos, hicimos solicitudes de información, entrevistas, peticiones al registro público y visitamos los lugares que habíamos descubierto en los documentos.

La última parte incluía confrontar a los implicados con los hallazgos. Este también es un trabajo colaborativo. No se ve en las historias, porque todos compartimos firmas, pero también nos dividíamos para elaborar cuestionarios, conseguir teléfonos, correos, procesar respuestas. Detrás estaba el trabajo de los jefes de nuestros equipos, los editores de texto y video, los periodistas en datos y visualizaciones, los fotógrafos y camarógrafos.

Hace una semana se publicó Pandora Papers. Sus efectos ya incluyen la apertura de investigaciones y el debate, muy vivo, sobre cuánto debe pagarse en impuestos y cómo combatir la secrecía en los movimientos de capitales. Para México, las autoridades fiscales ahora verán cuántos de quienes movieron 1,270 millones de dólares a sociedades en el extranjero no lo habían reportado al SAT y les pedirán que paguen los impuestos que deben sobre ellas. Detrás de estos logros está un grupo de mineros que revisó papel por papel, correo por correo. No podríamos lograrlo si no lo hiciéramos juntos. (Peniley Ramírez, Reforma, Opinión, p.9)

Frentes Políticos

Fructífera reunión. Nunca como ahora se notó la integración entre México y Estados Unidos y esto quedó plasmado en los acuerdos a los que se llegó en el Diálogo de Alto Nivel de Seguridad. De este encuentro destacan las resoluciones para combatir el consumo y tráfico de drogas y armas. La SRE, cuyo titular es Marcelo Ebrard, remarcó la soberanía y el extraordinario vínculo de familia y amistad entre México y EU, así como su deseo de enfrentar, juntos, los desafíos de seguridad. El secretario de Estado de EU, Antony Blinken, quien por cierto quedó maravillado con los murales de Diego Rivera en Palacio Nacional, ratificó que ambos países optarán por la vía del desarrollo. La Cancillería sigue en racha de buenas decisiones.

Amistad a toda prueba. Sería inconcebible que los gobiernos de México y EU no tuvieran una buena relación, aseguró el presidente López Obrador en el desayuno que tuvo en Palacio Nacional con los funcionarios de alto nivel en su visita de trabajo en México. El titular del Ejecutivo hizo un recuento de cómo la historia bilateral se ha entrelazado en diversos momentos y de cómo el futuro también debe ser compartido. “Sería lamentable que no nos entendiéramos, que no se fortalecieran las relaciones de cooperación, de amistad entre nuestros pueblos y gobiernos, nosotros estamos en esa disposición de que haya cooperación para el desarrollo”, expuso López Obrador. Los distanciamientos diplomáticos son cosa del pasado.

Objetividad al cien. Raquel Buenrostro, titular del Servicio de Administración Tributaria, acudió a comparecer ante diputados y les explicó cómo es que el SAT realiza su trabajo, el cual está alejado de intereses políticos y no responde a presiones de ningún tipo. “A nosotros en el SAT nos interesa que se entienda muy bien lo que queremos hacer y se vea que no hay un abuso de autoridad, sino que únicamente se quiere clarificar y dar mayor certidumbre a todo lo que estamos proponiendo”. Sumado a ello, generará una cultura del pago de impuestos a través de la difusión de programas dirigidos a los jóvenes, quienes son cooptados por empresas fantasma para ingresarlos a un régimen ilegal. Un país sin evasión fiscal es la meta del SAT. Con Raquel Buenrostro al frente será un hecho.

Retos legislativos. Una vez instalada la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados, su presidente, Manuel Rodríguez, aseguró que la iniciativa de Reforma Eléctrica de López Obrador no será aprobada fast track y se logrará tener el consenso de la mayoría de los diputados. El morenista refrendó la posición de su bancada para escuchar a todos los involucrados en el sector eléctrico. “Va a ser un proceso exhaustivo en lo parlamentario, para que podamos hacer las cosas bien. El parlamento abierto nos permita escuchar esas voces que quieren ser oídas y que quieren participar para enriquecer la propuesta que nos manda el Presidente”, sostuvo. ¿Convencerán a la oposición o seguimos esperando?

El buen juez por la casa empieza. Delfina Gómez, titular de la SEP, resaltó que, a través del INEA, el Estado garantiza el acceso de más personas a los servicios educativos gratuitos que proporciona en sus distintas modalidades. En el inicio del proceso de alfabetización, la funcionaria señaló que estas acciones se realizan con el fin de alcanzar la equidad y la justicia social que promueve el gobierno de México. Al entregar útiles escolares y libros de texto a las y los interesados, reconoció su voluntad y compromiso, pues dijo que combinar el estudio con las actividades laborales es un reto que requiere determinación y perseverancia en cualquier nivel educativo. Sí ha cambiado el país con loables detalles como éste. (Excélsior, Nacional, p.11)

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