24 de abril de 2024

Slim rechaza haberse beneficiado en el gobierno de AMLO

Conferencia de prensa de Carlos Slim Helú, presidente vitalicio de Grupo Carso. (ARCHIVO)

El magnate mexicano Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, mostró molestia por el papel de los militares en la gestión de algunas empresas, “es un exceso”, dijo. Defendió la construcción de la Línea 12 del Metro y atribuyó el desplome a la falta de mantenimiento. ¿Para quién fue la pedrada?

El empresario Carlos Slim Helú dijo que este gobierno no le ha dado beneficios y recordó que sigue sin tener la posibilidad de ofrecer servicios de televisión de paga además de que la construcción del Tren Maya, solamente participó en el tramo 2 de la obra.
«No veo qué beneficios nos ha dado este gobierno. Solo ganamos el tramo 2 del Tren Maya», dijo el empresario.
En conferencia de prensa para aclarar «las cosas que se dicen», según el empresario considerado el hombre más rico de México, dijo que su grupo empresarial seguirá esperando pacientemente -para ofrecer servicios de televisión de paga-, como ha hecho desde hace 20 años.
«Van cinco gobiernos que no lo autorizan. Somos la única empresa del mundo que no tiene servicios de televisión de paga. Nos han hecho competir con un brazo amarrado», dijo el empresario.
Slim hizo un recorrido por sus inicios como inversionista desde su juventud, desde la adquisición de sus primeras empresas hasta la adquisición de Telmex, en la cual insistió que no fue un regalo y que actualmente no es una empresa rentable, pero que no considera venderla.
Slim dijo que actualmente tiene 35% de participación de mercado y que enfrenta entre sus principales pasivos la carga en pensiones con trabajadores que se jubilan muy jóvenes.

Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, aseguró este martes que no ha sido beneficiado por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y subrayó que Telmex «ya no es negocio» porque lleva diez años «en números rojos».

«Telmex ya no sigue siendo un negocio. (…) Está en números rojos desde hace 10 años», afirmó Slim, dueño de una fortuna valorada en más de 100.000 millones de dólares, durante una poco habitual conferencia de prensa en la sede del Grupo Financiero Inbursa en la Ciudad de México.

No obstante, indicó que no pensaba vender la empresa de telecomunicaciones ya que debe ser una empresa mexicana.

«Ya les dije a mis hijos que no la pueden vender (Telmex), no es un negocio ya, pero no la vamos a vender», agregó en su comparecencia de más de tres horas de duración, al comentar uno de sus grandes hitos empresariales cuando adquirió el gigante telefónico en 1990.

Slim, de 84 años y quien dijo que convocó la rueda de prensa para «aclarar todas las cosas que se dicen», aprovechó para ofrecer una dilatada explicación de su trayectoria empresarial desde 1960 hasta la actualidad.

En el turno de preguntas, el empresario rechazó las acusaciones de favoritismo por parte del gobierno de López Obrador.

«De este Gobierno no he recibido beneficio y yo sí he dado beneficio”, dijo Slim al subrayar que, por ejemplo, apenas ha realizado obra pública en el sexenio actual en comparación a cómo participó en el sector en gobiernos anteriores.

Aunque sí reconoció su buena relación personal con el actual mandatario, quien dejará la presidencia de México en octubre de este año al término de su sexenio.

«Ahora, con el Tren Maya, me reúno más con el presidente. Tres o cuatro horas, (…) pero tenemos nuestras diferencias», respondió en relación a ser el empresario que más encuentros ha tenido con el mandatario.

Slim indicó que su empresa de infraestructura solo participa en uno de los siete tramos del Tren Maya, una de las obras principales de López Obrador que busca impulsar el desarrollo económico en el sureste de México.

Por otro lado, comentó la importancia del «nearshoring» o relocalización empresarial, fenómeno que supone una gran oportunidad para México por su vecindad con el mercado estadounidense, pero que exige un mayor nivel de inversión tanto por el sector público como por el privado en el país. 

Sobre las 20 iniciativas de reforma que presentó el 5 de febrero pasado el presidente Andrés Manuel López Obrador, Slim solamente se refirió a los cambios propuestos en el Poder Judicial, a lo cual, dijo que en lo largo de sus años de experiencia y vida empresarial en México, es la primera vez que le toca vivir que el poder judicial toma decisiones distintas al Ejecutivo.
«Se me hace extraordinario que el Poder Judicial decida cosas que están en contra del ejecutivo», dijo el empresario.
Slim dijo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación debe decidir conforme a la ley; de caso contrario, que el presidente Andrés López Obrador cambie la ley.
Al terminar este sexenio, hablaré con el presidente Andrés Manuel López Obrador de las cosas que diferimos, empezando por Porfirio Diaz, que yo creo que fue un gran presidente, dijo el empresario Carlos Slim Helú.
El hombre más rico de México inició pasadas las 13:00 horas de este lunes una conferencia de prensa «para aclarar todas las cosas que se dicen».
Slim hizo un recorrido por sus años de joven inversionista, la creación de Grupo Inbursa, así como las crisis económicas, devaluaciones e incluso la privatización de Telmex.

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El hombre de los 100,000 millones de dólares frente al hombre de los 30 millones de votos


por Luis Miguel González

Destaca AMLO que Carlos Slim es un empresario 'con dimensión social'

¿Qué pasa entre Carlos Slim y Andrés Manuel López Obrador? La relación entre el hombre más rico de México y el hombre más poderoso del país nos intriga a casi todos. Nos gustaría saber de qué hablan el hombre de los 100,000 millones de dólares y el hombre de los 30 millones de votos. ¿Cuáles han sido los momentos más difíciles en esta relación, en este sexenio y cómo los superaron… si es que lo hicieron? ¿Cómo llegan en la recta final del lopezobradorato?

Tomar el pulso a la relación entre Carlos Slim y AMLO es una manera de valorar qué pasó con la promesa del candidato López Obrador de separar el poder político y el poder económico. Era un eslogan de campaña muy potente para un electorado harto de la corrupción, habitante de un país donde las grandes fortunas florecen al amparo de las decisiones de los gobiernos.

Para bien y para mal, el presidente AMLO no cumplió al pie de la letra su promesa. Digo para bien porque México necesita un diálogo de calidad entre políticos y empresarios que detone inversiones y genere las condiciones para la generación y distribución de la riqueza. Hay quienes desearían un enfrentamiento entre el presidente y los empresarios, como ocurrió en el echeverrismo. Ese episodio no tuvo final feliz.

Lo cierto es que AMLO tiene una excelente relación con algunos de los hombres y mujeres más ricos de México. Algunos de ellos participan en un consejo asesor que quitó importancia a los organismos empresariales tradicionales. La relación es magnífica, pero no exenta de contradicciones. Se han multiplicado las asignaciones directas en las obras y las compras. El SAT ha incrementado 27% su recaudación entre los grandes contribuyentes en lo que va del sexenio respecto al anterior.

¿Por qué el ingeniero convocó a una conferencia de prensa? La convocatoria de Carlos Slim Helú para el mediodía del lunes 12 de febrero alimentó las especulaciones. La última vez que había convocado a un ejercicio similar fue en abril del 2018. En ese momento, el tema principal fue la defensa del aeropuerto de Texcoco, en el que tenía cuantiosos intereses. Esta vez la comparecencia duró cuatro horas. En estas tuvo tiempo para hablar de muchas cosas. Desde sus orígenes como empresario y la privatización de Teléfonos de México hasta la molestia por el papel de los militares en la gestión de algunas empresas, “es un exceso”, dijo. Defendió la construcción de la Línea 12 y atribuyó el desplome a la falta de mantenimiento. ¿Para quién fue la pedrada?

Uno de los mensajes que quiso posicionar es que él no ha sido un empresario favorecido por la 4T. Se refirió a la negativa del gobierno de otorgarle la autorización a Telmex de ofrecer el servicio de televisión de paga. Lo presentó como prueba de que no ha tenido trato preferencial con AMLO. Esta autorización ha sido una de las pocas cosas que se la ha resistido a Slim. No la consiguió en ninguna de las administraciones anteriores, desde Vicente Fox hasta ahora. Por cierto, llamó la atención la forma en la que describió el mal estado de Telmex: 10 años de números rojos, sin reparto de dividendos y con un pasivo laboral de 270,000 millones de pesos. Los números rojos tienen que ver, entre otras cosas, con la aplicación de una regulación asimétrica, por su condición de jugador preponderante, en donde debe compartir su infraestructura con sus competidores, con tarifas reguladas por la autoridad.

La mala situación de Telmex en los últimos años no ha sido obstáculo para que la fortuna de Carlos Slim Helú haya tenido un crecimiento espectacular en estos años. De eso no habló en su conferencia. En 2019 su fortuna valía 53,100 millones de dólares, según Forbes, y el día de ayer era de 98,800 millones de dólares. Sus negocios han prosperado en México y el mundo. El valor de los mismos en las bolsas de valores ha crecido como la espuma en estos años, al igual que ha pasado con la mayoría de los multibillonarios globales, Elon Musk, Bernard Arnault, Jeff Bezos, Bill Gates, Warren Buffett y Mark Zuckerberg, entre otros. A los millonarios mexicanos les ha ido bien en este sexenio, lo dice AMLO, pero también las listas de Forbes y el despliegue del consumo suntuario, en México y en el extranjero.

En forma y fondo, Carlos Slim fue muy cuidadoso. Al reportero que le preguntó por conflictos entre él y AMLO le contestó, usando el matrimonio como figura, ¿acaso no tienes discusiones con tu esposa?, le preguntó. Puso como ejemplo de las diferencias con el presidente su valoración de la figura de Porfirio Díaz. El ingeniero Slim lo elogió como un modernizador al que se le pasó la mano con sus 30 años en el poder. Dijo que hablará de sus diferencias con AMLO, una vez que acabe el sexenio. Fueron seis años en los que uno creció su fortuna y el otro multiplicó su poder político. ¿Qué se dirán entonces?