4 de julio de 2022

Pruebas, pide AMLO a Muñoz Ledo y Labastida de pactos con el narco y Peña Nieto

López Obrador dijo que la aseveración de que su gobierno tiene pacto con el narco, como afirmó Porfirio Muñoz Ledo, «es un juicio sin fundamento» y a Labastida, quien denunció un pacto de Peña Nieto con el tabasqueño para entregarle la Presidencia en 2018, dijo que ya le afecta la edad.

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CIUDAD DE MÉXICO (apro).- “Si tienen pruebas que las presenten, que dejen de calumniar, es muy lamentable, vulgar y bajo”, expresó el presidente Andrés Manuel López Obrador ante los señalamientos que hicieron el exdiputado federal de Morena, Porfirio Muñoz Ledo, y el exsecretario de Gobernación federal, Francisco Labastida Ochoa, de presuntos nexos con el narco y de un supuesto pacto con el exmandatario, Enrique Peña Nieto, para entregar la Presidencia de la República.

“El licenciado (Porfirio) Muñoz Ledo me conoce muy bien y se atreve a sostener que el gobierno de México tiene vínculos con el narcotráfico, es un juicio sin fundamento, temerario y el señor (Francisco) Labastida lo mismo, pero además, sin ninguna prueba y yo creo que es un asunto de nostalgia y con todo respeto, de la edad”, dijo.

Y agregó:

“Por eso yo no puedo seguir una vez que se concluya mi periodo porque lo peor que puede pasar en política, es que haga uno el ridículo y si uno tiene demasiado apego al poder o se encariña al poder, pues puede cometer muchos errores, ya se tiene un ciclo y estarse en paz”.

En la conferencia mañanera, el mandatario señaló que no le preocupan los señalamientos de sus presuntos nexos con el narcotráfico porque está «muy tranquilo» con su conciencia y dijo que es falso el señalamiento lanzado por su compañero de partido, Porfirio Muñoz Ledo.

«Yo no establezco relaciones de complicidad con nadie por eso puedo enfrentar a la mafia del poder, a la delincuencia organizada y la delincuencia de cuello blanco», aseguró.

Labastida, sin autoridad moral

El presidente López Obrador consideró que el exgobernador de Sinaloa (1987–1992), Francisco Labastida Ochoa no tiene calidad moral para hablar sobre la vida pública del país, argumentando que fue promotor de que las deudas privadas de empresarios se convirtieran en deuda pública durante el gobierno del expresidente Ernesto Zedillo y recordó también el caso del financiamiento ilícito a su campaña presidencial en el 2000, conocido como el Pemexgate.

“¿Con qué autoridad moral, el señor (Francisco) Labastida? Me consta, porque me quería convencer de que apoyara el Fobaproa cuando era secretario de Gobernación con Ernesto Zedillo, me invitó a cenar dos o tres veces a su casa y la respuesta fue la misma y emprendí una gira por todo el país y recuerdo que él me advirtió que corría peligro, él era el promotor de que se convirtieran las deudas privadas en deuda pública y luego el dinero que recibe su campaña el llamado Pemexgate, ¿Con qué autoridad?”, cuestionó.

Enseguida, arremetió en contra de la periodista Carmen Aristegui, quien ayer entrevistó a Francisco Labastida en su programa matutino.

“Y lo que más pena ajena me produce es lo de Carmen Aristegui, la verdad que también me conoce, yo no soy (Carlos) Salinas, ni soy (Ernesto) Zedillo, ni soy (Vicente) Fox, ni (Felipe) Calderón, ni (Enrique) Peña Nieto”, reprochó el mandatario.

Desprestigio electoral

Previamente, el presidente López Obrador dijo sin pregunta de por medio, que iba a aclarar los señalamientos de Muñoz Ledo y Labastida Ochoa porque sus adversarios estaban utilizando estos argumentos para tratar de desprestigiarlo, en el contexto del proceso electoral que se realizará este domingo 5, en seis estados del país.

“Quiero responder a un señalamiento que están usando nuestros adversarios con mucha frecuencia, sobre todo en estos días por las elecciones, queriendo confundir y engañar de que nosotros, yo tengo vinculación con el narcotráfico o con grupos de narcotraficantes: Es realmente muy corriente, muy vulgar todo esto y lo lamento”, sentenció el mandatario.

Luego, rechazó el supuesto pacto que hizo con su antecesor Enrique Peña Nieto para ganar las elecciones presidenciales de 2018.

“Ahora imagínense, el argumento de que yo hice acuerdo con (Enrique) Peña Nieto y por eso gané, pues no, yo lo que hice fue agradecerle a Peña Nieto de que no se metió como lo hizo Vicente Fox y cómo lo hizo Felipe Calderón y otros en el fraude, es decir, no impidió el que yo pudiese llegar con el voto de los ciudadanos a la Presidencia de la República como sí lo impidió Vicente Fox y a todos nos consta”, respondió.

Además, señaló que Vicente Fox declaró públicamente que, por ningún motivo, iba permitir que López Obrador fuera presidente de México y desplegó a todo el gobierno federal para impulsar una campaña de desprestigio contra el tabasqueño a la que se sumaron miembros de la cúpula empresarial y medios de comunicación para maquinar el fraude electoral del 2006 cuando Felipe Calderón asumió la presidencia, indicó.

Por ello, comentó que, desde su toma de posesión como presidente de México en diciembre de 2018, le “agradeció” al exmandatario, Enrique Peña Nieto el hecho de no haber intervenido para evitar que ganara las elecciones presidenciales.

“Claro que influyó, pues si se propuso que no iba a ser yo presidente y lo logró porque la fuerza de un presidente aun siendo un mal gobernante, no deja de tener impacto y más si se tiene la institución y el presupuesto, bueno, pues sí tengo que reconocer eso, pero yo estoy aquí por el apoyo del pueblo por eso avanzamos en la transformación porque si hubiese yo llegado con el apoyo de los grupos de intereses creados no haría nada”, señaló el tabasqueño.

Además, dijo que el argumento de Francisco Labastida no tiene sentido porque desde su toma de posesión en diciembre de 2018, le agradeció al expresidente Enrique Peña Nieto el no haber influido en el resultado de la elección presidencial.

“Y en el caso de Enrique Peña, desde que tomé posesión le hice el agradecimiento, ahora que está declarando Francisco Labastida a la paladina de la libertad que engañó que era independiente”, dijo en referencia a la periodista Carmen Aristegui.

Incluso, insistió en defender su agradecimiento a Enrique Peña Nieto, al señalar que padeció fraudes electorales impulsados por exmandatarios, empresarios y medios de comunicación porque no lo veían como “un adversario a vencer”, sino como «enemigo a destruir”.