28 de febrero de 2024

OPINIÓN nacional

Estas son 12 uvas que representan 12 buenos deseos para México en este 2024

Es el mes 12, día 31, año 23. Así que hoy es 123123, lo cual para los numerólogos es una señal de buen augurio. Que así sea y que usted y quienes le rodean tengan un feliz año nuevo

Templo Mayor

¡QUÉ LEJOS se ve 2018! Pero aquí estamos, a punto de empezar 2024, el tramo final del actual sexenio. Seguramente en la cena de esta noche habrá tiempo para reflexionar sobre los últimos 365 días y también para enunciar los propósitos para el nuevo año.

ESTAS SON 12 uvas que representan 12 buenos deseos para México en este 2024, año de definiciones.

UNO: Que vivan las diferencias, pero que se acabe la polarización. El país está dividido y hace falta que el encono ceda paso al diálogo. Y como en un carnaval: que cada quien lleve su paso, pero al final todos bailen al ritmo de México.

DOS: Que la paz sea algo que se viva cada mañana, no algo que se anhele todas las noches. Que la seguridad sea una realidad para todos y no una promesa de los de siempre. Que tener un negocio no implique arriesgar la vida. Y que quienes la hacen, realmente la paguen.

TRES: Que en estas elecciones haya eso: la posibilidad de elegir. No de descartar al menos o a la menos mala, sino de elegir a quien tiene un proyecto, soluciones e ideales. ¿Es demasiado pedir?

CUATRO: Que la candidata oficialista, Claudia Sheinbaum, vuele con alas propias. Que demuestre quién es y qué ofrece, por ella misma, alejada de la sombra de alguien más.

CINCO: Que la oposición vaya más allá del “no” y diga “cómo sí”. No se puede construir un proyecto de país sobre la base, solamente, de repudiar a un Presidente. Se necesitan soluciones. Propuestas innovadoras, tan variadas y coloridas como en un puesto de gelatinas.

SEIS: La economía mexicana ha demostrado ser más resistente que un cactus en el desierto, inclusive capaz de florecer en tiempos áridos. Pero vienen días de incertidumbre presupuestal, un año de demasiados gastos para tan pocos ingresos. Prendamos una vela para que no regrese la pesadilla de las crisis económicas de fin de sexenio.

SIETE: La uva de la suerte va dedicada a los deportistas de alto rendimiento que ponen en alto el nombre de México, a diferencia de los políticos de bajo rendimiento. Este año son los Juegos Olímpicos y se espera que traigan una buena dotación de medallas, pese a los escasos apoyos de la Conade.

OCHO: Que el nearshoring y el amplio abanico de oportunidades que ofrece pase en este año de ser un buen deseo a convertirse en una realidad. Es hora de recordar que la vecindad con Estados Unidos no es una maldición.

NUEVE: En la uva nueve, un pensamiento por la gente que padece por doble partida: una enfermedad y un deficiente servicio médico. Que la salud deje de ser un lujo requiere de eficiencia, no de ocurrencias.

DIEZ: Más que un deseo, una plegaria para que los equilibrios de poder se mantengan. Que los organismos autónomos se modernicen, si es necesario, pero que no desaparezcan de un plumazo.

ONCE: Este deseo va para que Movimiento Ciudadano resuelva pronto y bien su nominación presidencial.

DOCE: Es el mes 12, día 31, año 23. Así que hoy es 123123, lo cual para los numerólogos es una señal de buen augurio. Que así sea y que usted y quienes le rodean tengan un feliz año nuevo. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)

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Frentes Políticos

Abandono. Seis personas resultaron lesionadas y una perdió la vida en Cuautla, Morelos, luego de un ataque armado en contra de un paradero de radiotaxis que recientemente había iniciado operaciones y cuyos conductores habían sido amenazados por extorsionadores. Sujetos que viajaban a bordo de una camioneta dispararon en contra del sitio, lesionando a varias personas, entre ellas a los taxistas. Además, cuatro bolsas que contenían restos humanos fueron encontradas en Cuautla. Cuauhtémoc Blanco, el gobernador, sólo mira el sangriento escenario. Tan distante de un partido de futbol.

Seres vivos. La Fiscalía General de Chihuahua destinó medio centenar de policías para ejecutar 75 cateos a domicilios particulares en Ciudad Juárez durante 2023, con los que se logró rescatar a ¡430 animales! que estarían en situación de maltrato. La Fiscalía dio a conocer que “para erradicar y combatir el maltrato animal, salvaron a 430 animales de distintas especies, a través de la cumplimentación de órdenes de cateo”. Los mandatarios como Maru Campos, que defienden los derechos de los animales, merecen respeto y aplauso.

Nomás no puede. Tras los hechos violentos ocurridos en días recientes en el municipio de Buenavista, Michoacán, fueron inhabilitadas e incautadas antenas para internet que poseían de forma ilegal presuntos integrantes de Los Viagras. Las antenas incautadas eran utilizadas con fines comerciales por parte del grupo criminal, que impedía el ingreso de compañías dedicadas a brindar el servicio de internet. Los delincuentes, diseñando un Estado alternativo, a expensas de las inacciones del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Parece mentira, pero por desgracia michoacana, no lo es. (Excélsior, Nacional, p. 11)

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Bajo Reserva

Gobierno decide otro cierre de obras… artísticas

Nos cuentan que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador decidió otro cierre de obras. Pero no se espante, no son las recientemente inauguradas, que por cierto siguen sin estar completas, sino los murales que forman parte del acervo histórico y cultural del edificio sede de la Secretaría de Educación Pública. Las visitas fueron suspendidas en los tres niveles donde era posible admirar la obra de Diego Rivera y que desde hace tres semanas entró en proceso de restauración. Nos comentan que se aceleraron los trabajos para habilitar el área que albergará al Museo Vivo del Muralismo. Se desconoce la fecha exacta de la apertura, pero esperemos que al menos en este caso no vayan a escenificar otra inauguración a medias o incompleta. ¿Será?

MC promueve su película, sin estrella taquillera

Luego de que se mostró en sus redes como una especie de superhéroe y de que le llovieron las críticas porque se entendió que casi estaba oficializando que él se quedaría finalmente con la candidatura presidencial de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado volvió a la carga con un video en el que sale con el mismo ajuar y dice: “Llegó la hora de traerlo de vuelta”. Entre que alimenta la expectativa con su estilo de tráiler cinematográfico, nos hacen ver que en realidad no hay más opciones que el propio Delgado o el coordinador de los diputados naranjas, Jorge Álvarez Máynez. O sea que a lo mejor la película parece atractiva, pero pocos esperan que de verdad vaya a haber motivo de sorpresa cuando se defina la candidatura emecista.

Malos augurios en el Tribunal Electoral

Nos hacen ver que a partir de mañana 1 de enero se hará efectivo el relevo en la presidencia del TEPJF y entrará en funciones la magistrada Mónica Soto como presidenta del Tribunal Electoral, mientras que la de su par, Reyes Rodríguez Mondragón, concluirá esta noche, al acabar el año. La transición, nos recuerdan, ha sido ríspida por las presiones ejercidas contra Rodríguez para que dejara la presidencia, así como su exclusión de un encuentro con la precandidata presidencial Xóchitl Gálvez. Veremos cómo comienza 2024 para el órgano jurisdiccional que tendrá bajo su responsabilidad ni más ni menos que calificar la elección presidencial y declarar al o la ganadora. Por el momento, los raspones, reclamos y patadas bajo la mesa de las y los magistrados no auguran nada bueno.

En el INE no se ve mejor ambiente

Y nos comentan que en el Instituto Nacional Electoral no están mejor las cosas para 2024. Y es que por más que le echan ganitas, las ahora llamadas consejerías no se ponen de acuerdo con respecto a definir las cabezas en la estructura que será clave justamente en este proceso electoral y que pasa por designar a la persona que ocupe la Secretaría Ejecutiva. De momento, no hay visos de acuerdos ni de solución, así que enero al menos promete ser intenso en la llamada herradura de la democracia. (El Universal, A2, p.2)

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El EZLN, suspendido en la nada.- Bartra

Jorge Ricardo

Reforma, Cd. de México (31 diciembre 2023) 

Bartra reconoce el impulso del movimiento zapatista a la transición democrática y a la erosión del mito del carácter del mexicano.

El 1 de enero de 1994, el EZLN tomó cinco municipios de Chiapas para reclamar la marginación histórica del Gobierno mexicano a los pueblos indígenas.

A 30 años de la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el 1 de enero de 1994, en Chiapas, Roger Bartra (CDMX, 1942) sostiene la misma esperanza que le formuló a mediados de ese año al Subcomandante Marcos: «Yo quisiera contribuir a que ustedes abandonen la noche blanca del olvido y brinquen hacia la sombra de la civilidad democrática».

«Hoy podemos ver que la transición democrática ocurrió y que la identidad nacional quedó como un trasto viejo. En cambio, la situación de pobreza de los indígenas no ha cambiado sustancialmente».

Eso respondió el antropólogo y académico a la invitación del Subcomandante Marcos a la primera Convención Nacional Democrática del EZLN, en una carta que no obtuvo respuesta, y que repite ahora. Su deseo de que, para que no los cubra un gran sudario, se quiten las máscaras e inicien un nuevo tipo de movimiento civil y democrático.

«Sería un acto espectacular que podría sacarlos de su marginación», considera en entrevista el intelectual mexicano que asistió a la reunión en Guadalupe Tepeyac, Chiapas, el 8 de agosto de 1994, pero que se negó a estar en el presídium.

Simpatizante, pero crítico como era entonces del levantamiento armado, de su dogmatismo, como sigue siendo ahora, Bartra reconoce el enorme impacto del movimiento indígena que apareció con pasamontañas el mismo día en que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá y liderado por el Subcomandante Marcos, mediático, con humor y brillante.

Bartra, autor de clásicos sobre la cultura mexicana como La jaula de la melancolía, reconoce el impulso del movimiento zapatista a la transición democrática y a la erosión del mito del carácter del mexicano; incluso considera que quedó rebasado por sus propios logros. 

Aislados por sí mismos, por los nuevos tiempos políticos o por el crimen organizado, el académico ubica al EZLN en una parte de lo que llama «izquierda infrarrealista».

«Han quedado suspendidos en la nada, en espera que las fuerzas que llegan de un espíritu rebelde soterrado impulsen un cambio que no se vislumbra», afirma en respuesta a un cuestionario enviado por R.

¿Cuáles son sus primeros recuerdos a nivel personal y perspectivas que tuvo de la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el 1 de enero de 1994? 

El 1 de enero de 1994 nos amanecimos con la gran sorpresa de que estaba ocurriendo un levantamiento indígena en Chiapas. Un desconocido ejército zapatista declaraba la guerra y se disponía a avanzar hacia la Capital, para vencer a las tropas federales y pedir su rendición incondicional, con el objeto de cambiar la forma de gobierno, aduciendo el derecho de hacerlo con el artículo 39 constitucional. El levantamiento parecía tan desquiciado que llamó poderosamente la atención. El EZLN llegó a San Cristóbal de las Casas ante la mirada atónita de turistas, periodistas y transeúntes. Allí el subcomandante Marcos declaró que se trataba de una respuesta al Tratado de Libre Comercio. 

Los combates fueron escasos y solo en Ocosingo hubo un trágico derramamiento de sangre. Los neozapatistas despertaron la simpatía de muchos, incluyendo a intelectuales y periodistas. En unos diez días se acabaron las hostilidades, para asombro de todos, y se iniciaron las negociaciones. Los zapatistas se esfumaron de los espacios que habían tomado y desaparecieron en la clandestinidad. Se iniciaba un proceso muy teatralizado, pactado con el gobierno, y la lucha se trasladaba al plano simbólico. Ese fue el gran éxito del EZLN, lograr que se iniciase un gran espectáculo político que, ahora lo sabemos, tendría grandes consecuencias políticas. En aquel momento me di cuenta de que estaba ocurriendo algo que yo había descrito en mi libro Las redes imaginarias del poder político: se trataba de lo que llamé el síndrome de Jezabel, un personaje femenino de la mitología bíblica. Estaba contemplando la elevación espectacular de grupos marginales al escenario de un teatro guerrillero donde la acción revolucionaria era tan fantasiosa, exorbitada y disparatada que produjo un enorme efecto simbólico.

Usted ha destacado el impacto del EZLN en por lo menos tres dimensiones: recordar la necesidad de discutir sobre la falta de democracia y la pobreza de capas marginales mayoritarias; legitimar la idea de que la identidad nacional estaba en crisis y el impulso a la transición democrática. ¿Lo sigue considerando así? ¿Cómo considera a la distancia que ha sido el desarrollo de esas tres dimensiones?

Sí, sigo pensando que el levantamiento del EZLN, al mostrar espectacularmente la miseria en la que estaban sumidas las capas marginales de indígenas, hizo ver que la identidad nacional estaba en crisis y que llegaba la hora de una transición democrática. Me parece que Marcos, a pesar de su gran sensibilidad e inteligencia, no se percató de que habían contribuido decisivamente a impulsar la transición democrática. Erosionaron el mito del carácter del mexicano, base del nacionalismo revolucionario del régimen autoritario. Los indígenas aparecieron y mostraron que no había un carácter nacional, sino múltiples maneras de ser mexicano. Hoy podemos ver que la transición democrática ocurrió y que la identidad nacional quedó como un trasto viejo. En cambio, la situación de pobreza de los indígenas no ha cambiado sustancialmente.

En aquellos años se dijo mucho que el zapatismo era un modelo democrático del que teníamos que aprender. ¿Hubo enseñanzas o algún tipo de aporte en ese sentido?

No era un nuevo modelo democrático, era el viejo sistema de la llamada democracia directa, que funciona solamente en comunidades pequeñas y conlleva muchos riesgos. No hay que olvidar la dimensión militar del zapatismo: un ejército, por definición, no es democrático. Ese ha sido un lastre del que no han logrado desprenderse del todo. Además, se supone que rescataban los usos y costumbres indígenas, los cuales también contenían formas no democráticas, como la hegemonía de los ancianos y la exclusión de las mujeres. Esos usos y costumbres, en gran medida, eran resabios de las formas españolas coloniales (como el hoy famoso bastón de mando). La confusión fue muy grande, pero el proceso de transición democrática a escala nacional comenzó unos tres años después del alzamiento.

¿La rebelión zapatista mejoró las condiciones de los indígenas que dijo representar?

Al poner de manera destacada en la agenda política el problema indígena, la rebelión contribuyó a que se renovasen los esfuerzos por sacar de la pobreza y la marginación a los indígenas. Pero ello no ha sido suficiente. Las comunidades zapatistas fueron protegidas por el EZLN y en cierta medida mejoraron sus condiciones económicas. Pero al mismo tiempo se aislaron de procesos económicos a escala nacional y se estancaron en formas rudimentarias de economía. Frenaron la entrada del capitalismo en sus comunidades, con lo que evitaron sus efectos predadores. Pero no crearon una verdadera alternativa.

¿A 30 años, qué diría que representa el EZLN? 

Creo que han quedado atrapados en el futuro que han imaginado. Como ese futuro no existe (ningún futuro existe), han quedado suspendidos en la nada, en espera que las fuerzas que llegan de un espíritu rebelde soterrado impulsen un cambio que no se vislumbra. Ya no representan una fuerza revolucionaria; son más bien la expresión de una resistencia contra el sistema capitalista que pretendieron derribar. El EZLN forma parte de la que he llamado la izquierda infrarrealista. Es infrarrealista, sin intención peyorativa, porque fluye por debajo de la realidad política, cavando túneles para derribar al sistema. He tomado el término de infrarrealista del grupo marginal que encabezó el novelista Roberto Bolaño en México, que se propuso subvertir el orden literario que sentían como opresivo. La izquierda infrarrealista es una variopinta franja de gente joven, organizaciones no gubernamentales, asociados a la protesta de los estudiantes de Ayotzinapa, anarquistas, simpatizantes de partidos de izquierda, desilusionados por la transición democrática y por el gobierno de López Obrador. Generalmente son radicales que se inclinan por la extrema izquierda, desean grandes cambios, rechazan la represión, están resentidos, desean la revolución y a veces ejercen una leve violencia ilegal. Reflejan el disgusto por el bajo nivel de la clase política, protestan contra los agravios a la población marginada y por los actos del mal gobierno. La franja infrarrealista es un revulsivo benéfico contra la mediocridad de la política, a pesar de todas sus incongruencias y su fragmentación.

El EZLN nació rodeado de una fascinación de intelectuales, durante la primera Convención Nacional Democrática, en agosto de 1994, especialmente. ¿Cómo ha visto la relación de intelectuales mexicanos con el zapatismo? ¿En qué punto la ve ahora? 

Los neozapatistas despertaron la simpatía de muchos intelectuales desde el comienzo, pues fueron un reto que hizo pensar en los caminos para escapar del régimen autoritario. Incluso Octavio Paz, quien de momento los rechazó, acabó escuchándolos. Eso hicimos muchos. El lado tan demencial y desquiciado del levantamiento fue un estímulo para la imaginación, especialmente cuando muy pronto la atractiva e inteligente prosa de Marcos cambió los parámetros de las discusiones. Se produjo una paradoja curiosa: un ejército que invocó la violencia revolucionaria acabó atrayendo a masas que exigían la paz. Yo escribí un ensayo titulado «Sangre y tinta del kitsch tropical» que generó muchas polémicas.

¿Cómo ha sido su relación con el EZLN?

En ese escrito se puede ver la gran atracción que generó en mí el EZLN. Y esa atracción cristalizó en el hecho de que acepté participar en la Convención Nacional Democrática que convocó el subcomandante en la comunidad de Guadalupe Tepeyac, rebautizada como Aguascalientes, en 1994. Allí nos reunimos miles de intelectuales y activistas de todas las tendencias políticas. Pero me negué a formar parte del presídium: nunca me consultaron, pero por altavoces anunciaron mi presencia y me negué a ello. La Convención fue un gran fracaso, pues el EZLN no estaba interesado en la discusión sino solo en imponer su visión política. Además, una gran tromba de agua disolvió la reunión. A pesar de mi simpatía por los indígenas, fui crítico del EZLN, pues desde mi perspectiva socialdemócrata no podía estar de acuerdo con un levantamiento armado. Tampoco me gustó su radicalismo maoísta.

¿Cuál fue el impacto del EZLN en la izquierda mexicana?

Fue una gran sacudida política e intelectual en la izquierda. Curiosamente, el levantamiento armado reafirmó a las fuerzas que buscaban una transición pacífica a la democracia. No hay que olvidar que el EZLN venía de la rigidez dogmática del maoísmo, que era una corriente marginal en México. Es posible que ese dogmatismo fuese lo que impulsó la locura de un alzamiento y de declarar la guerra al gobierno. Pero en muy pocos días Marcos comprendió que había despertado algo inesperado y que debía cambiar. Ese cambio, que lo llevó a las negociaciones, influyó en toda la izquierda, que comenzó a entender que en México la revolución era una idea conservadora asociada al autoritarismo. La izquierda, o al menos una parte de ella, aprendió que México atravesaba no solo por un problema político sino por una crisis de civilización, un trance cultural de gran envergadura que todavía está presente en la sociedad.

¿Cuáles considera que son los aprendizajes que el resto del País puede tomar de la organización zapatista a 30 años de existencia?

Una lección muy importante ha sido la de entender que la invocación de las virtudes del buen salvaje que se levanta en armas es un recurso que lleva a un callejón sin salida. El atractivo de unos indígenas habitantes de la selva tropical apelando por justicia, que anuncian que están hartos de la explotación milenaria y que quieren hacer la revolución no lleva a nada bueno. Sin embargo, ese atractivo, que sedujo a muchos en todo el mundo, es el que provocó el cambio dentro del EZLN, que se adaptó muy pronto a esa fascinación que despertaban los buenos salvajes levantados en armas y dirigidos por un encapuchado que fumaba en pipa y se expresaba con gran destreza.

¿Le parece beneficioso o pertinente que el EZLN se haya negado a dialogar con los Gobiernos de Vicente Fox después de 2001, con la contrarreforma indígena, y con los siguientes gobiernos, especialmente con el del Presidente Andrés Manuel López Obrador?

El EZLN no comprendió que se vivía una transición democrática y que las fuerzas políticas, en la nueva situación, tenían que dialogar. En tiempos de Vicente Fox los zapatistas encabezaron una gran manifestación que llegó al Zócalo; fueron recibidos por los legisladores, pero se negaron a negociar los acuerdos que habían hecho con el gobierno priista. No entendieron que en las nuevas condiciones el presidente no podía simplemente ordenar a los diputados que aprobasen los acuerdos previos. Ofendidos, regresaron a Chiapas y se sumergieron en la marginación y la intrascendencia durante muchos años. Trataron de escapar del encierro con encuentros «intergalácticos» o contra el neoliberalismo y con sus expediciones políticas por Europa, pero no lo lograron.

¿Cómo ha visto la disputa entre el Subcomandante Marcos y el Presidente Andrés Manuel López Obrador?

El presidente ha hecho varios intentos por utilizar símbolos indígenas para legitimarse. Inició su presidencia con una fastuosa y grotesca ceremonia pseudoindígena en el Zócalo y constantemente ha intentado representar a los indígenas, como cuando hizo el ridículo de exigir al rey de España que pidiera perdón por la conquista y la colonización. Ha usado con frecuencia el bastón de mando supuestamente indígena para actos demagógicos. Los zapatistas se burlaron de todos estos intentos de manipular los mitos indígenas. En el EZLN se dan perfectamente cuenta de que el gobierno de López Obrador no es de izquierda, y critican su populismo reaccionario.

¿Considera que el EZLN puede tener continuidad, continuarán aislados en Chiapas o podrían transformarse en otro tipo de movimiento? ¿Cuál considera que es el papel del crimen organizado en su aislamiento?

Yo esperaría que este 1 de enero, cuando se cumplen 30 años del levantamiento armado, se decidieran a abandonar su aislamiento político. Un gran acto simbólico sería que todos ellos se quitasen las máscaras e iniciasen un nuevo tipo de movimiento. Para eso deberían dejar de ser un ejército e inaugurar formas de organización no militarizadas, civiles y democráticas. Sería un acto espectacular que podría sacarlos de su marginación. Ellos aparentemente han disuelto lo que llamaban «caracoles», formas autónomas y comunitarias de organización en diversos municipios. Y lo han hecho porque se encuentran inmersos en una nueva realidad, la que impone la presencia del crimen organizado ante el cual sus «caracoles» no sirven de nada. Es obvio que tienen que cambiar. No sé si lo harán.

¿Cuál es su opinión sobre el Subcomandante Marcos a la fecha? 

Yo tengo una muy buena opinión del personaje que es hoy Marcos. Aprecio su inteligencia y su creatividad literaria. Es un importante símbolo en la escena de la izquierda. Mis desacuerdos y mis críticas al EZLN no han erosionado mi aprecio. Aparentemente renunció a seguir en su papel de dirigente, ignoro por qué razones. Creo que no debió renunciar. Hoy le repetiría lo que le dije en una carta que respondía a su invitación a participar en la Convención Nacional Democrática: que yo quisiera «contribuir a que ustedes abandonen la noche blanca del olvido y brinquen hacia la sombra de la civilidad democrática».

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Bajo la lupa

Ex premier israelí Bennett confiesa haber atacado a Irán y ahora incita a Biden aniquilar al país persa

Se ha vuelto una fijación sicológica de Israel la existencia de un Irán independiente y soberano en el Medio Oriente.

Después del icónico ataque de Hamas, el anterior embajador de Israel en Estados Unidos, Itamar Rabinovich, proclamó que se esta(ba) librando la primera guerra iraní (sic)-israelí, debido al esfuerzo de Irán para desafiar (sic) a Israel en varios frentes (https://bit.ly/41HLVLX).

Después del delirante editorial del premier Netanyahu al WSJ sobre sus “Tres prerrequisitos para la paz: debemos destruir a Hamas, desmilitarizar Gaza y desradicalizar el total de la sociedad palestina (https://on.wsj.com/3NM4vwZ), su anterior aliado y hoy acérrimo rival doméstico, el ex premier Naftali Bennett (NB) aboga aniquilar a Irán con el apoyo de Estados Unidos (https://on.wsj.com/3NKhlMi).

En los multimedia de Estados Unidos, WSJ se ha vuelto el más fanático encubridor del infanticidio y las exacciones de Israel en Gaza.

Sea Netanyahu, sea NB: ambos constituyen las dos caras de la misma moneda del inviable israelocentrismo como ombligo paleobíblico del mundo y la Vía Láctea, cuando Israel se ha convertido en un país paria/apartheid.

Es mi hipótesis que detrás de la espesa cortina de humo del 7 de octubre se encuentra el objetivo final de Israel, con cualquiera de sus primeros ministros en turno: aniquilar a Irán para emerger como la única potencia militar nuclear, dotada de más de 300 bombas nucleares en todo el Medio Oriente y África y así imponer su omnímoda voluntad racista.

Desde Seymour Hersh, pasando por el teniente general Michael Flynn (ex consejero de Seguridad Nacional de Trump), hasta el canciller ruso Lavrov, señalan que se trató de una deliberada interrupción de siete horas de los célebres servicios de inteligencia israelí que dejaron pasar; dejaron hacer los ataques de la guerrilla palestina sunnita de Hamas con el fin de tener la justificación de despoblar a los palestinos de Gaza, en una primera etapa, y de Cisjordania, en una segunda etapa.

NB, premier israelí de 2021 al 2022, confiesa que Israel destruyó una base de drones en suelo iraní y propone varias maneras de debilitar a Irán: empoderar a su oposición doméstica, asegurar la continuidad de Internet durante las revueltas contra su régimen, fortalecer a sus enemigos e incrementar las sanciones y presiones económicas –todo lo que ha venido haciendo Israel desde hace un buen tiempo y hasta con la serie propagandística “Teherán (https://apple.co/48ccKuv)”, con la ayuda de los jázaros (https://bit.ly/3QqemJr)) que controlan el eje Hollywood/Wall Street/multimedia–.

NB apuesta a la implosión de Irán que sería similar a la de la URSS y se jacta de haber desmontado varios atentados de la Unidad Quds en Turquía y de las represalias de Israel que asesinaron a uno de sus comandantes en el centro de Teherán (Nota: Se trata de Sayyad Khodaei, https://bit.ly/3RAhIKi).

En forma simplista y lineal anacrónica, NB juzga que existe una nueva guerra fría (¡megasic!) en el Medio Oriente entre la “República Islámica de Irán –similar a la URSS en la década de 1980 (y) por otro lado, una próspera democracia (¡megasic!) fuerte y libre– Israel y sus aliados”. No enumera quiénes son sus aliados a estas alturas de la catástrofe humanitaria en Gaza cuando Israel se ha convertido en un país paria a escala global.

El rotativo Al Mayadeen –prohibido por Israel y muy cercano a los chiítas libaneses de Hezbolá– expone el desprecio de Israel a la soberanía de los países, en el caso específico de Irán, cuando Israel goza de licencia para asesinar a diestra y siniestra a niños y mujeres, como sucede ahora en Gaza con la tácita bendición de Estados Unidos y la Unión Europea.

Pese a las imprecaciones de Netanyahu, Rabinovich y NB, la administración Biden no ha implicado directamente a Irán del ataque de Hamas del icónico 7 de octubre, mientras el país persa se acerca más a Rusia: después de su espectacular admisión a los BRICS+ y a su mutua desdolarización de las divisas nacionales de Moscú y Teherán (https://bit.ly/3NMrYOy).

¿Qué tan sencillo será derrocar o derrotar hoy a Irán? (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política, p.10)

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El suicidio educativo de México

Mucho se ha escrito durante este año sobre el tema educativo; en la gran mayoría de los casos, con un enfoque crítico sobre las políticas que ha implementado el gobierno cuatroteista (4T), cuyo objetivo es el de imponer una visión política, histórica y moral del país a los niños y jóvenes que cursan la educación básica (EB). En la óptica de la 4T, todos los mexicanos hemos sido colonizados cognitivamente, desde los orígenes de la conquista española hasta nuestros días; y, con mayor fuerza, durante éste y el siglo pasado, en el que ha predominado una visión capitalista, neoliberal, consumista, eurocéntrica, positivista, globalizadora y egoísta. Por ello, la SEP se propone dar reversa a ese colonialismo intelectual y neoliberalismo cultural que, en su visión, son los responsables de nuestra pobreza educativa.

Para lograr este objetivo, se transformaron radicalmente los libros de texto gratuitos (LTG) y el currículo de la EB, que hacen borrón y cuenta nueva de la forma en que, hasta ahora, se habían venido construyendo. En principio, porque se elaboraron primero los LTG y, después, los planes y programas de estudio, y no en sentido inverso, como lo marca la Ley. Segundo, porque ni los LTG ni el currículo de EB siguen una lógica pedagógica entendible para los docentes, las autoridades educativas y los especialistas en didáctica de las distintas disciplinas. De hecho, la SEP-4T desapareció las disciplinas, en un intento por implementar un modelo multidisciplinario que no tiene pies ni cabeza. Se les olvidó que el modelo multidisciplinario es el estudio de un tema o la solución de un problema desde la óptica conjunta de varias disciplinas; es decir, no puede haber multidisciplina sin disciplinas (como las matemáticas, la física o la química). Igualmente, el conocimiento científico es equiparado con los saberes ancestrales o locales de las comunidades, por lo que tienen igual valor en el currículo la herbolaria que la química farmacológica, la medicina moderna que las prácticas chamanísticas, etc.

Por otro lado, el modelo de la 4T asume una aproximación pedagógica basada en la observación y el estudio de proyectos comunitarios cercanos a la escuela. Una aproximación de la Pedagogía Crítica, que supone que los estudiantes, al conocer las necesidades de la comunidad, se concientizan de los problemas de su entorno, lo que les produce indignación y los motiva a aprender. Para la SEP, entre mayor sea la indignación, mejor será el aprendizaje. Sin embargo, no queda claro qué aprendizajes se desean lograr, ni tampoco es claro qué y cómo se deben de evaluar.

Salón de clases en una escuela de México
Salón de clases en una escuela de México

Las condiciones históricas de la educación mexicana, los efectos de la pandemia y las improvisaciones del nuevo modelo educativo alertan a que México voluntariamente está incursionando por caminos muy peligrosos de consecuencias insospechadas. Por esta razón, varios especialistas hemos intentado alertar a la población mexicana a través de artículos de opinión en los medios digitales e impresos, así como en diversos libros que abordan las temáticas de mayor importancia y riesgo para el futuro educativo de México. Entre algunos de estos libros destaco los últimos cuatro, coordinados por Gilberto Guevara: La regresión educativa: la hostilidad de la 4T contra la ilustración (Penguin Random House, 2021), La Educación en Peligro: análisis crítico de la reforma educativa 2022 (Universidad de Guadalajara, 2022) y Al borde del abismo: Actualidad y perspectiva de la educación básica (Penguin Random House, en prensa). A primera vista, dichos títulos pudieran parecer exagerados y que se empeñan en retratar al país en una debacle educativa, que no tiene sustento alguno. Sin embargo, hay que recordar los pobres resultados educativos en los últimos cuatro estudios nacionales: la Encuesta Nacional sobre Acceso y Permanencia en la Educación (Inegi, 2021), el Informe sobre pérdida de aprendizajes (ASF, 2022), la Evaluación diagnóstica para las alumnas y los alumnos de Educación básica (Mejoredu, 2023) y el estudio de PISA-2022 (OCDE, 2023). De manera consistente, los resultados de dichos informes apuntan a que México pasa por una etapa crítica, no solo por un profundo retroceso en los niveles de aprendizaje, especialmente en matemáticas, sino también por la disminución en la cobertura educativa.

Si a estas condiciones se le suma que, de manera irresponsable, el gobierno de la 4T modificó radicalmente las bases científicas, pedagógicas y sociales del currículo mexicano, simultáneamente, en todos los grados escolares de la educación básica, sin tomar en cuenta los problemas educativos antes mencionados, no cabe duda que el país acabará matando las pocas neuronas que le quedan a sus estudiantes. Esto equivaldría a suicidarse lentamente en materia educativa y en todo aquello que depende de la educación. Ojalá que en 2024 se cambie el futuro distópico que nos espera.

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más. (Eduardo Backhoff Escudero, El Universal, Opinión, p.16)

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A favor

México trae viento a favor. Tras 30 años de TLCAN, la economía es mucho más competitiva que antes. Por eso, aunque el peso se ha revaluado más de 13 por ciento en el año, las exportaciones han crecido 3 por ciento, con datos hasta noviembre.

Carlos Elizondo Mayer-Serra, politólogo (Oxford) e internacionalista (El Colegio de México), se ha dedicado a investigar la tensión que existe entre lograr gobernarnos democráticamente y crecer económicamente. Su más reciente libro, Los de adelante corren mucho: Desigualdad, privilegios y democracia, discute esta tensión para el caso del continente americano. Es profesor de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey.

Cuando firmamos el TLCAN, muchos de los críticos argumentaban que llevaría a la desindustrialización del país, pues no podríamos competir con la industria de Estados Unidos. Ha sucedido lo opuesto. Para octubre de este año, el superávit comercial de México con Estados Unidos fue de 191.1 mil millones de dólares. En 1994 el valor agregado de la manufactura representaba el 17.4 por ciento del PIB; en el 2022 representó el 18.8 por ciento. Mientras, en Brasil, que ha protegido sus manufacturas con altos aranceles, este valor pasó de 26 a 11.1 por ciento del PIB.

En 1993 exportábamos 51.9 mil millones de dólares e importábamos 65.4. A noviembre de este año exportamos 543.7 e importamos 553.4 mil millones. Somos el decimotercer país que más exporta mercancías del mundo. La relocalización de manufacturas hacia América del Norte no hará más que impulsar nuestra capacidad para exportar.

Por eso, mientras que en el 2021 la inversión privada representó el 18.6 por ciento del PIB, al segundo trimestre de 2023 iba en 21.5. Esto con tasas de interés mucho más altas que antes. La economía va a crecer más del doble de lo anticipado en enero del 2023. Esto con un gobierno que no da certidumbre, con infraestructura congestionada y con una creciente inseguridad en las carreteras y vías férreas.

La principal razón por la que los economistas anticipaban un bajo crecimiento para el año que termina era la temida recesión de Estados Unidos. La pregunta entonces era si sería profunda o leve. No hubo. Este año Estados Unidos crecerá 2.6 por ciento. Estamos en el vecindario adecuado y nuestro vecino le está comprando cada vez menos a China.

En un mundo con tantas tensiones geopolíticas, México se encuentra sin ese tipo de riesgos directos. Frente a la mayoría de los países de nuestra región, hemos tenido estabilidad política. El 2024 será clave para ver si somos capaces de mantenerla dentro de una democracia.

También está abierto el dilema de la estabilidad macroeconómica. Por 5 años tuvimos presupuestos bastante balanceados. No será el caso del 2024: el gobierno de AMLO presupuestó un déficit tan grande para el año entrante que de cada peso gastado por el gobierno federal, 21 centavos provienen de la deuda necesaria para financiarlo.

El reto para el 2024 es elegir a un gobierno que pueda aprovechar mejor este entorno positivo. Los costos de los contrafactuales, es decir, de los hechos que no sucedieron, pero pudieron suceder, como el no haber gastado 20 mil millones de dólares en una refinería, o no haber cancelado el aeropuerto de Texcoco, son difíciles de calcular. Sin embargo, lo esperable es que un país menos desarrollado crezca más que uno desarrollado. Desde 2018 Polonia ha crecido 3 por ciento al año en promedio, frente al 0.3 de Alemania. No fue nuestro caso. México ha crecido 0.7 frente al 1.9 de Estados Unidos. No sólo es cuestión de cuál candidata trae el mejor proyecto o la capacidad de implementarlo, sino de quién garantiza los contrapesos necesarios para evitar los abusos del poder, siempre con un gran riesgo destructivo.

La otra gran interrogante es la elección de Estados Unidos. Un eventual triunfo de Trump es el mayor riesgo para la economía mexicana y quizá la global. Ha dicho que impondrá un arancel generalizado del 10 por ciento a las importaciones a su país; que sellará la frontera con México; que deportará a su país de origen a los indocumentados que viven allá. Todo esto tendría también un costo para Estados Unidos, pero cuando se gobierna desde el rencor y se tiene el apoyo popular, se pueden implementar políticas públicas sin lógica económica. Lo sabemos bien. (Carlos Elizondo Mayer-Serra Reforma, Opinión, p.9)

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