24 de junio de 2021

Ciudad Obregón, del cielo al infierno

2008: «Ciudad Obregón, una de las mejores ciudades para vivír«

2021: «Obregón, la cuarta ciudad más violenta del mundo«

por Luis R. Vega

Un día te despiertas con la noticia de que la ciudad, tu ciudad, es una de las mejores para vivír en México. Una de las mejor trazadas a nivel mundial, como si los arquitectos hubieran sido unos artistas.

Una ciudad rica y próspera, con empleo y felicidad.

Con inversión y futuro. Con valles y campos.

Con agua para cultivos, con pesca y ganadería… En proceso de industrialización.

Con ese toque milagroso dónde ni los desastres naturales se acercaban.

Y en un cerrar de ojos, te encuentras un pueblo abandonado, donde las empresas que un día se apostaron, ahora huyeron. Y los que están, sólo esperan que llegue el día de bajar el telón.

Dónde por cubrir las necesidades de una ciudad, ahora nos estamos quedando sin agua.

La ciudad del empleo mal pagado y los precios malbaratados, qué porqué en el otro lado está más barato.

La ciudad con unas calles que duran menos que las que haría un niño jugando a los carritos.

Una ciudad oscura, con contratos de iluminación millonarios que nunca funcionaron, solo para llenar bolsillos de los funcionarios.

Pero lo más obscuro ha sido el corazón de su población.

Así es, Ciudad Obregón, una ciudad rica con gente de corazón pobre.

Donde la seguridad sólo pasó a ser una palabra.

Donde te matan en tú casa, en la plaza y hasta en el andador de la Laguna.

Donde es preferible callar, que llamar al 911 por medio a las represalias.

Ciudad donde el único color qué tienen las calles es un color rojo, de la sangre derramada.

Una de las ciudades más peligrosas del mundo, donde sus ciudadanos hablan de las guerras de Medio Oriente, sin saber que sin tener al ejército en guerra, aquí mueren más.

Ciudad de los mandatarios fantasmas o ¿quién se acuerda de los últimos 3 alcaldes?

Y donde el actual catálago de hecho aislado, el descubrimiento de fosas clandestinas, el asesinato de 5 al día.

Qué recuerdos cuando niño, uno se persignaba al ver una ambulancia. Hoy sólo se dice «otro».

El ruido ya no rompe el silencio. Ahora el silencio le pide permiso a las detonaciones de armas de fuego y a las sirenas para hacer presencia.

Cd. Obregón, donde el carro de la SEMEFO tiene más kilómetraje qué un taxi.

Dónde se estan peleando un puesto por saber si las cámaras de vigilancia son más de adorno que quién las opera.

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Esta es mi ciudad, mi pueblo abandonado por las autoridades, donde muchos dicen que hasta Dios la ha abandonado. Donde las llaves de la ciudad la tiene el narcotráfico y no los héroes. Porque a estos últimos, los silencian por unos cuantos pesos. Unos pesos que no los van a disfrutar.

Ni un bombardeo como en Nagasaki o Hiroshima podría hoy salvarnos.

Bienvenidos a mi ciudad, la de los buenos tacos y mejores dogos, las del dique 10 y la presa, los cocos en la Laguna y el equipo de beis. Pero también la ciudad podrida, de gente sin valor ni escrúpulos, sin moral. Donde todos conocen a alguien en malos pasos pero no dice nada.

La ciudad de los baches y 5 muertos al día, la ciudad sin gobierno, sin trabajo, la ciudad en penumbras, donde hasta un niño de 7 años te maldice.

Si, este mismo Obregón dónde las corporaciones policíacas están coludidas. Dónde los policías solo detienen borrachos y acordonan el area de los baleados, claro 20 minutos después.

La ciudad morbosa dónde todos graban los cuerpos pero piden respeto para los suyos.

La ciudad del encubrimiento y la falta de educación.

Es triste pero es verdad. Si tienes la oportunidad de irte, no te detengas. Si tienes familia aquí, llévatela. Nadie merece estar viviendo con la preocupación de si volverá a ver a su familia.

8 diciembre 2008 «Cd. Obregón, una de las mejores ciudades para vivír»

20 abril 2021 «Cd. Obregón se ubica como la 4ta ciudad más violenta del mundo»

13 mayo 2021 «Cd. Obregón, matan a balazos a aspirante a la alcaldía»

No vengas, no te quedes. Huye.

Me dueles Obregón.

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